El penúltimo raulista vivo

Piqué se fuma el puro que le enciende Sor Del Bosque

La pregunta es: ¿Por qué los enemigos de España volverán a pitar en el futuro nuestro himno nacional?... La respuesta es muy simple: porque pueden hacerlo. Ninguno de nuestros representantes tiene la autoridad moral suficiente para impedirlo y el castigo por ofender a España, ya se sabe, es tan absurdo que, lejos de amedrentar, jalea a los delincuentes. Otra pregunta, ligada a la anterior: ¿Por qué Piqué, que además es reincidente, falta al respeto a Madrid?... La respuesta es la misma: porque puede hacerlo. Si el defensa del Barça nos falta de nuevo al respeto a todos los madrileños, y no únicamente a los madridistas puesto que su frase textual fue "¡que se jodan los de Madrid!", es porque goza de la necesaria e imprescindible impunidad para poder hacerlo. Si Piqué escupe a un delegado de la selección, tira bombas fétidas, hace pronunciamientos secesionistas, chulea a la policía municipal o insulta a un rival es porque goza de un protectorado especial que le confiere la inmunidad para hacer todas esas barrabasadas.

Piqué se siente diferente, superior. Un día insulta al Real Madrid, otro día a todos los madrileños... y no pasa nada. Miento, sí pasa. Lo que ya ha pasado cuando Piqué ha insultado al Real Madrid es que el seleccionador nacional de fútbol de España, Sor Del Bosque, se ha recogido rápidamente el hábito para no tropezarse, ha suspendido Completas, ha salido a toda velocidad del convento y nos ha explicado a todos un par de cositas, por si todavía no nos habían quedado claras: que la sanción de una bolsa de patatas y dos de pipas por pitar el himno nacional e insultar al Rey impuesta por la Comisión Antidignidad, y que sólo Dios sabe si corroborará algún día La Fiscalía, es "desmesurada", y que quien pita a Piqué lo hace "a toda la selección nacional". ¿Por qué Xavi se reunió con Fray Toni Grande para trasladarle su incomodidad por tener que jugar al lado del mourinhista Xabi Alonso?... Idéntica respuesta: porque sabía que podía hacerlo sin que aquella vergonzosa petición arruinase su futuro en la selección. Xavi gozaba del mismo protectorado que Piqué mientras que Arbeloa era un paria.

La respuesta de Manolo Sanchís, tan versallesca, tan educada, tan señorial, no sirve para nada. Gerard Piqué se siente intocable porque quienes deberían hacerle ver su error y transmitirle que no lo es... se callan. Se callan cuando se trata de Piqué o, ya puestos, de Xavi, pero saltan escocidos cuando quien mete la pierna en un balón dividido es Arbeloa o, ya puestos, Diego Costa. Sanchís responde lo que Piqué espera que responda: "Es tan grande el Madrid que se acuerdan de él incluso cuando ganan un título". Seny total. Fair Play espectacular. Sanchís responde y Piqué se fuma un Montecristo número 4. Piqué se fuma un puro porque Sor Del Bosque o Fray Grande se lo encienden con su silencio cuando Gerard ofende al Real. Quien entendió muy bien a Piqué y a Xavi, y también a Del Bosque por cierto, fue un tal José Mourinho, de ahí que tanto unos como otros vendieran que estaba arruinando al fútbol español. Casillas y Ramos ya le pidieron explicaciones en privado a Piqué por su alusión a Kevin Roldán y Piqué reconoció su error... y luego se fumó un Romeo y Julieta Wide Churchill. Mourinho protegía a su club y, aunque sin él pretenderlo, estaba defendiendo la igualdad entre nuestros futbolistas; Sor Del Bosque ha instaurado un sistema de castas que, ése sí, acabará arruinando a nuestra selección si es que no lo ha hecho ya.

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