El penúltimo raulista vivo

Periocinismo

La polémica de las tarjetas provocadas, como la mentira, tiene las patas muy cortas. Es tal la hipocresía y el cinismo que reinan en el actual periodismo deportivo español que los colegas se llevan las manos a la cabeza y se rasgan las vestiduras no por el fondo de la cuestión (la burla de la ley) sino por la teatralización, el cachondeíto, la puesta en escena. Ridículo. O sea que, aunque todos seamos perfectamente conscientes de que está sucediendo así, está bien provocar la expulsión de un jugador siempre y cuando no se note demasiado. Lo que sí es una auténtica burla es que un árbitro de área, cuya única misión consiste en vigilar estrechamente lo que sucede en una zona muy concreta y delimitada del campo, no vea, no quiera ver o prefiera dejar pasar un penalti clarísimo sobre Cristiano.

Lo que es de traca es que, en un partido blandiblú y con un marcador claramente sentenciado, el árbitro se dedique a amonestar a los jugadores por auténticas chorradas. Lo que en realidad hizo Mourinho, que abrió el teatrillo cuando el encuentro estaba resuelto, fue burlar a quien antes le burló a él: una X en la quiniela. En el Madrid alucinan con la que se ha montado porque resulta que eso mismo que hicieron Mourinho, Chendo, Dudek, Casillas, Ramos y Alonso lo vienen haciendo todos y cada uno de los clubes del fútbol mundial desde tiempos inmemoriales; no deberían extrañarse tanto porque se ha abierto decididamente la veda contra todo lo que vista de blanco madridista. Si lo hace Guardiola a hurtadillas está bien hecho pero si lo hace Mourinho a pecho descubierto es un escándalo internacional y ha de intervenir Platini. Ole, ole y ole.

La Comisión Antiviolencia que con sus decisiones genera más violencia aún recomienda que se sancione a Mourinho por decir que en la Premier se castigaría a un equipo que, sin causa justificada, dejara de repente a ocho de sus titulares en el banquillo. Bien. ¿Por qué no recomendó esa misma Comisión una sanción contra Sandro Rosell por decir que el Nou Camp iba a recibir al portugués como se merecía? ¿Cómo merece ser recibido Mourinho en el Nou Camp? ¿Como Figo en su día? ¿Como Laudrup?... Hoy ya aparecen declaraciones del presidente culé aclarando que "hay que ser cívicos y educados", un mensaje destinado al cívico y educado socio barcelonista que hace algún tiempo entró al campo y posteriormente lanzó al césped la cabeza de un cochinillo: la cabeza no, Jordi, si acaso deja entrever la pezuñita.

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