El penúltimo raulista vivo

Perdió Laporta

De confirmarse los primeros datos surgidos de las encuestas, y no hay motivo para desconfiar de ellos puesto que la distancia existente entre el candidato ganador y los otros tres es realmente holgada, Sandro Rosell habrá vencido a Ferrer, Benedito e Ingla por aplastamiento, lo que en realidad no quiere decir otra cosa que Laporta ha perdido por goleada puesto que el ex presidente apadrinaba descaradamente a Ferrer, durante todo el proceso electoral ha intentado, ahora vemos que en vano, desprestigiar a Rosell e hincarle el diente en la yugular y, por si todo lo anterior no fuera suficiente, ha empeñado el dinero del club (fichaje de Villa y primer acercamiento frustrado a Cesc) en tratar de impedir que Sandroscu ocupara el sillón vacante. Laporta quiso blindar a Ferrer con los últimos éxitos deportivos cosechados durante su presidencia, pero la afición culé ha preferido virar 180 grados la dirección del club.

¿Qué puedo decir de Joan Laporta que no haya dicho ya?... Pasará a la historia del Barcelona por haber conquistado seis títulos en una temporada y también por haber utilizado el club como plataforma política con objeto de impulsar sus intereses independentistas. Nadie en su sano juicio puede negarle al Barcelona su catalanidad, del mismo modo que no se le puede hurtar al Valencia su valencianismo, al Real Madrid su madrileñismo o al Deportivo de La Coruña su galleguismo. Pero Laporta ha ido mucho más allá y lo que me deja más abatido y decepcionado es que la masa social culé ha cambiado sin dudarlo Ligas, Champions y buen fútbol por el silencio inconsciente de los corderos. Laporta se va gritando a los cuatro vientos que Cataluña es un país entre España y Francia mientras que el director general que él nombró será cesado por Rosell, pero no porque afirmara que los españoles somos unos chorizos sino porque el nuevo presidente querrá a alguien de su cuerda al lado.

Soy pesimista. Puede que, tal y como dijo una vez el Príncipe de Salina, las cosas hayan de cambiar para que absolutamente todo siga igual que siempre. Ninguno de los candidatos ha querido mostrar su apoyo público a la selección española en el Mundial, los cuatro han apoyado la iniciativa Cataluña en el Mundial 2014 y me gustará saber qué hace Rosell, si es que al final se confirma su victoria, con el morlaco que le ha dejado en suerte Laporta y si ratifica o no el ofrecimiento del Camp Nou para la consulta independentista del próximo 10 de abril. Gana Rosell y pierde Laporta pero, con el todopoderoso Guardiola a la vuelta de la esquina, el nuevo presidente surgido de las urnas tendrá poco poder de maniobra en el aspecto meramente deportivo, que es, por otro lado, el único que parece que preocupa a la afición azulgrana. Adiós Laporta. Como suele decirse, tanta paz lleves como descanso dejas. Ganó tu archienemigo. A lo mejor esta noche no duermes tan tritranquilo.
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