El penúltimo raulista vivo

Pepeperiodismo de papapacotilla

El otro día sacamos en Tiki Taka una portada objetiva de El Mundo Deportivo. Databa de los años 80, según creo recordar, aquellos magníficos tiempos en los que uno podía comprar un periódico sin miedo a que te dieran gato por liebre. Hoy no, hoy te dan gato y la liebre se la come el director en su despacho acompañada por un tatín de verduras. La batalla mediática tiene que estar siendo tan tremebunda en Cataluña que sólo enfocado desde ese prisma se puede entender que un diario tan ejemplar como EMD se haya sportizado tanto. Que nadie se engañe: se trata de hacerle daño al Madrid, sí, aunque ese sea sólo un objetivo indirecto; el objetivo directo es vender más periódicos que el rival, que no es el Real sino el Sport.

"Pepepeligro", titulaba el otro día el otrora ejemplar EMD. Pepe, jugador por el que yo ya no siento demasiado afecto, es un clásico en la lista de los más violentos. También Arbeloa. Y ahora están intentando meter a Xabi Alonso. Pepe se equivocó lamentablemente con Casquero y es un defensa central que, como muchos otros, va al límite. Pero, que yo recuerde, Pepe jamás ha retirado del fútbol a ningún jugador y EMD tiene entre su nómina de columnistas a un ex futbolista que dejó tocado del ala y de la rodilla a Paco Bonet, un defensa central con un futuro esplendoroso truncado por una entrada terrorífica. Sucedió en la final de la Copa del Rey de 1983 y en el banquillo culé no estaba Mourinho ni siquiera de traductor sino el fino estilista y aún más fino equilibrista César Luis Menotti. ¿Y si resulta que el "pepepeligro" lo tienen ellos en su propia casa?...

Me gustaría que Migueli, apodado Tarzán precisamente por su habilidad innata a la hora de sacar jugada desde atrás la pelota y no por su extrema contundencia, diera en EMD su opinión acerca de la portada del otro día de su diario, aunque creo que pincho en hueso. También me gustaría que Mónica Planas, crítica de televisión del mismo diario, diera su opinión acerca de que un periodista cometa la frivolidad de afirmar que Florentino llamó a Aznar, que llamó a Gallardón, que llamó al fiscal para agilizar el escándalo del "caso Neymar", pero me da la impresión de que también lo llevo crudo. La familia. El miedo de Undiano es libre y conviene agitarlo en la víspera no vaya a ser que no deje con diez al rival del Fútbol Club Barcelona. Me temo lo peor.

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