El penúltimo raulista vivo

Pellegrini, el Málaga y Mourinho

Por supuesto que, tal y como quedó suficientemente acreditado en su día, es mentira que Mourinho dijera nunca que él no iría a Málaga. Aquello le sirvió a Salvador Pendón, el mismo que desde la presidencia de la Diputación se encargara de paralizar una comisión de investigación sobre los EREs falsos, para ganarse el voto de dos o tres despistados, y ayer fue de nuevo utilizado por Manuel Pellegrini, actual técnico malaguista, para arrancar unos cuantos aplausos. Lo que sí dijo Mourinho, creo recordar que en respuesta a una alusión del entrenador chileno, es que si a él le ponía Florentino Pérez de patitas en la calle no acabaría en ningún caso entrenando al Málaga, pero no por la ciudad, que es magnífica, ni tampoco por los malagueños, que son muy simpáticos y acogedores, sino porque el equipo andaluz no se encuentra ahora mismo en la élite mundial y Mourinho piensa, yo creo que con bastante fundamento, que a él le surgirían ofertas de tres o cuatro clubes de primer nivel.

Pellegrini, que miente, entró en el Real Madrid, pero desafortunadamente el Real Madrid no entró en él y se fue tal y como vino, in puris naturalibus, cual tabula rasa. El chileno, que no fue en ningún caso la primera opción sino más bien la última y desesperada y a quien conviene recordar que apadrinó hasta la extenuación Jorge Valdano, supuso una tremenda decepción para quien esto escribe. Servidor defendió la elección de don Manuel hasta que llegó un punto de ebullición en el que se vio claramente que Pellegrini no tenía otro proyecto de club que no fuera argumentar por activa y por pasiva lo extraordinario que era quedar segundo por detrás de un equipo que jugaba tan bien como el Fútbol Club Barcelona y el mérito que tenía el puntaje obtenido.

No tengo nada contra Pellegrini, le deseo lo mejor en su vida profesional y por supuesto en la personal, fue muy bueno para el Villarreal y estoy seguro de que lo hará también bien en el Málaga, pero su desembarco en el estadio Santiago Bernabéu supuso un año perdido, una temporada tirada a la basura, y no porque no se ganaran títulos, no me refiero a eso, sino porque estaba muy claro que el entrenador no estaba dispuesto a desanudarse la corbata y hacer lo que había que hacer, que es precisamente lo que se está haciendo ahora. A eso, y no a otra cosa, es a lo que yo creo que se refería Mourinho cuando dijo que él no acabaría entrenando al Málaga si Florentino decidía prescindir de él. La presión en el Real Madrid es máxima y se necesita a alguien con experiencia a ese nivel para poder sobrellevarla. Aclarado queda otra vez. 

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