El penúltimo raulista vivo

Parar a Cristiano

Portugal, claro, no es sólo Cristiano. En el Mundial de 2010 por ejemplo nos costó Dios y ayuda ganarles gracias a un solitario gol con tintes heróicos, como muchos de los suyos, del tristemente ausente David Villa. Y, cuatro meses después de habernos proclamado campeones del mundo, un equipo muy parecido al que vamos a tener enfrente esta noche simplemente nos zarandeó en el estadio Da Luz de Lisboa: 4-0, con dos goles de Postiga, que hoy no estará, uno de Martins y otro del gigantón Almeida. No sé si recuerdan pero a raíz de aquel partido empezó a criticarse mucho a Del Bosque porque se decía, y con razón, que, aún tratándose de un partido amistoso, la campeona mundial no podía ofrecer una imagen tan lamentable como aquella. La letra de la cancioncilla ofendió en cierto modo a nuestros vecinos porque ellos creían, como creo yo, que aquel palizón tuvo más que ver con los méritos lusos que con los deméritos de España. Por cierto que en el 4-0 estuvo Cristiano... pero no marcó.

Aún así, en la Eurocopa 2012, está claro que España y Portugal partieron con unos objetivos bien distintos; mientras que el español consistía indudablemente en revalidar el campeonato consiguiendo por primera vez en la historia Eurocopa-Mundial-Eurocopa, todo el mundo da por cierto que el portugués ya ha tenido un justo premio alcanzando estas semifinales. Quiero decir que, mientras que para España supondría una pequeña crisis caer hoy, Paulo Bento podría "vender" tranquilamente en Portugal que ha sido eliminado con honores ante la actual campeona de todo, y eso, el hecho de tener mucho menos que perder, dota también a nuestro rival de un "plus" de peligrosidad. Por si fuera poco Cristiano, del que empezaron burlándose, se ha convertido en mi opinión en el futbolista del campeonato por delante de Pirlo, Casillas o Iniesta. Ya nadie grita "¡Messi, Messi, Messi!" por si acaso.

Si Ronaldo no se acelera, si logra respirar acompasadamente, si ahorra esfuerzos inútiles y no pretende ganar él solito el partido en los primeros cinco minutos, habrá que echarse a temblar. Y eso lo sabremos muy prontito, al cuarto de hora. No es cierto, tal y como afirma con vehemencia contenida Vicente del Bosque, que el sistema haya estado nunca en cuestión; sí es verdad que a mí personalmente ha habido momentos puntuales en los que el fútbol de España me ha aburrido, y lo menos que uno puede esperar en un Estado de Derecho como el nuestro es que el juicio esté bien organizado y servidor no sea ejecutado al alba sin que antes se hayan aportado las necesarias pruebas. Sí es cierto sin embargo, y de nuevo debo citar las palabras del seleccionador, que el debate Real Madrid-Barcelona se ha trasladado hasta nuestra selección, pero Vicente sabe mejor que nadie que no es la primera vez que sucede ni tampoco será la última. Hay que parar a Cristiano, sí, pero no olvidemos que él no llega solo. Se acabaron los amistosos.

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