El penúltimo raulista vivo

Para no ser un talibán del Madrid...

Para no ser un talibán del Real Madrid, un abducido, un indeseable, pura escoria, dañino y perjudicial para el normal desarrollo del fútbol patrio, no basta con que digas que la acción de Mourinho sobre Tito, que no Pito, Vilanova fue absolutamente reprobable sino que, además, tienes que silenciar las otras acciones, la que publicó El Mundo de Guardiola llamando banda al banquillo merengue, la de Messi llevándose un dedo a la boca en clara alusión a lo largones que son los del Real o la de Villa insultando gravemente a Özil, un tipo que jamás ha tenido media bronca con nadie y que suele tener un comportamiento tan ejemplar como el de Iniesta, por ejemplo, sobre el terreno de juego. Si para no ser un talibán debes afear la conducta de Mourinho y ocultar adrede la de Guardiola, yo, señoras y señores, soy un talibán.

Para no ser un talibán del Real Madrid, un arrastrado y un vendido al poder establecido, una venenosa Atrax robustus, y velar así convenientemente por el rollito guay y arrullarlo, mecerlo, serenarlo hasta que caiga profundamente dormido, uno debe proteger a los que verdaderamente juegan al fútbol y mueven de aquí para allá la pelota sin que el rival sea capaz de verla, que son Xavi, Busquets, Piqué y Villa, pero puede faltar (debe faltar) al respeto a los leñadores del Madrid, a Casillas, Albiol, Arbeloa o Ramos, que ni juegan al fútbol, ni lo respetan, ni lo han querido nunca ni jamás lo querrán y además serían perfectamente capaces de arrojarse al vacío desde la planta 52 de la Torre Sacyr Vallehermoso si así se lo pidiera su entrenador porque son, como todo el mundo sabe, gente sin ninguna personalidad. Yo soy un talibán.

Para no ser un talibán del Real Madrid y un facha de tomo y lomo debes callarte que Guardiola no se siente español sino de un país de una esquinita de ahí arriba, debes mirar hacia otro lado cuando un director general del club azulgrana nos llama chorizos a los españoles, estás en la obligación de ocultar que un ex jugador culé comparó un atentado de la banda criminal ETA con un salto de altura, has de pasar por alto que el Barça se niegue a promocionar España por el mundo y estás obligado a ver banderas de España donde simple y llanamente no las hay. Para no ser un talibán del Madrid tienes que acusar a Pepe, y no a Puyol, de violento, y a Ramos, y no a quien escupió a Pedro Cortés, de descerebrado. Así las cosas, yo me confieso un talibán del Real Madrid.

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