El penúltimo raulista vivo

Para lo que le queda a Pedro en el convento...

Un secreto de alcoba radiofónica: ayer, nada más acabar mi comentario de El Primer Palo, Sergio Valentín, que es mi Pepito Grillo, me dijo durante la publicidad lo siguiente: "Has metido a Mourinho con calzador". El comentario, claro, había versado sobre lo dicho por Pedro a Minuto Cero, la réplica de Del Bosque en Radio Marca confesando que había hablado con el jugador y que éste estaba "arrepentido" y la inmediata contrarréplica del tinerfeño diciendo que no, que él no estaba ni mucho menos arrepentido. Al final del comentario vine a decir que afortunadamente Mourinho ya no estaba entrenando al Chelsea porque, de lo contrario, es probable que le hubieran echado al entrenador portugués la culpa por haber "contaminado" a su jugador contra Del Bosque, la selección, el fútbol español y, por extensión, España. A mí no me parece un argumento exagerado, la verdad; a mi Pepito Grillo sí.

Lo que en realidad hizo ayer Pedro, a quien hoy quieren pasar por la quilla cuarenta y cinco millones de españoles, ha sido lo que Freud llamaría "matar al padre". Pedro ha roto el cordón que le unía con el seleccionador y habrá pensado que, para lo que le queda en el convento... se caga dentro. La descomposición verbal de Pedro afecta a un problema que se ha convertido en "sistémico" durante toda la etapa de Del Bosque al frente de la selección nacional: hay futbolistas españoles que son de la familia deportiva de Vicente y otros que no lo son. Si ha llamado tanto la atención lo dicho por el delantero del Chelsea ha sido precisamente porque estas críticas provienen de uno de los hijos putativos del seleccionador nacional y el fondo de las mismas, que no ha sido convenientemente analizado porque no interesa, han sonado a "alta traición". Si esto mismo lo hubiera dicho, por ejemplo, Álvaro Arbeloa, el asunto no habría llamado tanto la atención, pero... ¡viniendo de Pedro, Pedrito, Pedro!... ¡El mismo Pedro, Pedrito, Pedro que ha sido convocado para la Euro-2016 pese a no estar en su mejor momento de forma!... No puede ser. ¡Anatema!...

Desde el punto de vista de un internacional español convocado injustamente por el seleccionador nacional, Pedro ha sido francamente inoportuno porque las cosas le van muy bien a España y, en realidad, si a los méritos contraídos nos referimos, el jugador no debería estar en Francia. Pero desde el punto de vista de un periodista deportivo español que, como es mi caso, lleva denunciando desde hace cinco años que Del Bosque no confecciona sus listas en aras de los méritos de cada cual sino del afecto que siente por tal o cual futbolista, lo dicho por Pedro no hace más que ratificar dicha teoría; el valor de lo expuesto por Pedro, que preferiría no ser convocado en el futuro para "hacer grupo", es triple, cuádruple o quíntuple puesto que él lo hace... desde dentro. La escenita de ayer del seleccionador diciendo que Pedro estaba arrepentido y del propio Pedro desmintiendo a Del Bosque es dadaísmo en estado puro y, aunque trágica, contiene elementos cómicos que no deberían ser despreciados en absoluto.

Antes me refería a Arbeloa, némesis del "delbosquismo" militante: ¿Alguien se imagina cómo habría reaccionado el seleccionador si, desde sus vacaciones en donde sea, Álvaro hubiera dicho la cuarta parte de lo que acaba de decir Pedro?... La única diferencia entre Arbeloa, que ya no volverá, y Pedro, que ya tampoco lo hará, es que el primero está fuera y el segundo aún permanece dentro; otra diferencia más es que Álvaro nunca fue de la "familia", siempre fue un adoptado, mientras que Pedro, Pedrito, Pedro era hasta ayer "uno de los nuestros". ¿Alguien se ha parado a analizar lo dicho por Pedro?... ¡No, padre!... A Pedrito hay que criminalizarlo porque ha puesto en riesgo ni más ni menos que la estabilidad de la selección nacional, y por ahí sí que no pasamos. Desconozco los motivos que han llevado al jugador del Chelsea a salir por peteneras, hay quien dice que le han comido el coco otros compañeros; pero, y alguien tendrá que decirlo, el chico tiene más razón que un santo.

Por lo demás, a Del Bosque le está bien empleado por tratar de interpretar las veinticuatro horas del día el papel de embajador de UNICEF. Ha sido él quien, dejando a un lado la pura y dura meritocracia, ha creado estos monstruos, acostumbrados a ir siempre y en cualquier circunstancia. Si, como dijo ayer Vicente antes de que Pedro volviera a llevarle la contraria, el chico no quería criticar a nadie, la verdad es que lo ha disimulado muy bien. En este plato ha querido mojar, claro, Piqué; Gerard ha dicho dos cosas fantásticas: la primera, que los periodistas nos aburrimos e inventamos cosas; la segunda, que la selección no es una "carrera de patriotismo". Pues qué quieres que te diga, Gerard: si los nacidos en España queremos que gane España y no Portugal o Gales es precisamente porque pensamos que la selección representa a la nación; o sea... por patriotismo. Ya veo que estábamos equivocados.

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