El penúltimo raulista vivo

Otra vez Vicent del Bosc

Al fin, después de su viaje relámpago a Privado (Valle del Río Copper, Alaska) el seleccionador nacional de fútbol, el señor Vicente del Bosque, tuvo a bien responder a la pregunta (como siempre a medias, salvo cuando se trata de pasar por el escáner del buenismo el excesivo "ímpetu" mostrado por los futbolistas del Real Madrid a la hora de defender su camiseta) sobre el procés participatiu del pasado domingo. Larga cambiada de Vicente para conducirnos a todos en manada al mismo redil de siempre, el que ya hallaran en su día tanto Cristóbal Montoro como Miquell Cardenall: "Los catalanes han venido siempre a competir y a defender a España". Pero yo no pasto, gracias.

La pregunta del compañero de La Sexta no iba por ahí, naturalmente. Lo que se le preguntó a Del Bosque poco antes de tener que partir raudo y veloz hacia Privado (Valle del Río Copper, Alaska) es si él estaba o no estaba de acuerdo con la consulta ilegal y antidemocrática que se llevó a cabo el domingo. Así, en general, yo no albergo tampoco demasiadas dudas acerca de la implicación de los jugadores catalanes, la inmensa mayoría de los cuales respetarán probablemente la ley, aunque si se le preguntó a Del Bosque acerca de este asunto no fue a raíz de que Pepito, Juanito o Jorgito fueran a depositar su voto sino porque, haciendo caso omiso del Tribunal Constitucional y retando al Estado de Derecho, fueron a hacerlo por ejemplo Guardiola o Xavi, 47 partidos con España el primero y 133 el segundo.

Responderé yo por Del Bosque, ya que servidor no tiene una casita en Privado (Valle del Río Copper, Alaska): por supuesto que Guardiola o Xavi han competido cuando han jugado para la selección (a la fuerza ahorcaban ya que no podían hacer otra cosa) pero nunca defendieron a España. Defender a España no es dar un buen pase o marcar un gol o alegrarse por un Mundial o una Eurocopa sino alinearse con una idea de nación y, justo el día que más falta hace, no ir a posicionarse del lado de la independencia. Participando en la charada ilegal e inconstitucional del domingo Xavi ha borrado de golpe y porrazo sus más de cien internacionalidades, no sirven de nada. Lo que esperaba de Del Bosque la afición es protección, nada más, un pequeño guiño. Habría bastado con un "no estoy de acuerdo con lo que pasó el domingo". Pero no, Del Bosque fue otra vez Vicent del Bosc. Qué pena...

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