El penúltimo raulista vivo

Otra vez va de porteros

No es cierto que Mourinho no explicara sus motivos para alinear a Adán y sentar a Casillas. Preguntado por eso mismo tras la derrota ante el Málaga, el portugués dijo que él veía al primero en mejor estado de forma que al segundo. Otra cosa distinta es que Mourinho haya acertado con su veredicto, pero para que los periodistas diéramos en el clavo con el nuestro tendríamos que tener el mismo conocimiento futbolístico e idénticos elementos de juicio (el entrenamiento diario) que el técnico madridista, y eso no es así. Decir que el Real Madrid perdió ante el Málaga porque jugó Adán es tanto como afirmar que con Iker no debería haberse perdido ni un sólo partido. No creo que sea cuestión de personalizar aunque comprendo que sea políticamente correcto y sobre todo más cómodo ponerse del lado de Casillas, que me resisto a creer que no sea el lado de Mourinho.

Sinceramente me parece mil veces más valiente salir y decir que Adán, que es otro eterno suplente, está mejor que uno de los símbolos del madridismo y apechugar con las consecuencias que contar la milonga de que uno cuenta con tres porteros del mismo nivel cuando resulta que al final siempre juega el mismo. Eso es lo que, según dijo mi amigo Roberto Gómez en Futboleros, sostiene al parecer sotto voce Del Bosque, que Casillas, Valdés y Reina están al mismo nivel; a Vicente le ha ido muy bien en la vida no pisando callos, pero si él cree de verdad que sus tres porteros están al mismo nivel... ¿Por qué no ha dado una oportunidad a Valdés o Reina en Mundial o Eurocopa?... Y sobre todo: ¿No pueden pensar Valdés o Reina que se les toma el pelo no alineándoles jamás en partidos importantes cuando el seleccionador cree que están al mismo nivel que Iker?... Yo no lo creo, yo creo que Casillas es mejor que Valdés y Reina; y tampoco creo que Del Bosque piense que estén al mismo nivel aunque lo diga.

El caso es que, haga lo que haga el domingo, de las mil papeletas de la rifa de las tortas Mourinho ha comprado novecientas noventa y nueve en taquilla y está en negociaciones con la reventa para adquirir la número mil. Lo más cómodo para Mourinho, lo menos problemático para él, habría sido seguir colocando bajo los palos a Casillas, pero el portugués no es de esa clase. Si ahora devuelve a Iker al once inicial (porque con las estadísticas en la mano la titularidad nunca la ha perdido) dirán que no se ha atrevido a sentarle dos veces; si le sienta dirán que está provocando al Bernabéu. Pero se ha pasado de puntillas por la verdadera cuestión de fondo en opinión del entrenador que no es otra que la perentoria necesidad de que el primer capitán tenga una competencia real, un portero que le apriete, que le enseñe los dientes, un chaval con la suficiente ambición y hambre de triunfos como para que no se pare a pensar ni por un minuto que es al señor Iker Casillas a quien quiere quitarle el puesto. A lo mejor, sentando el otro día a Casillas, Mourinho no estaba pensando en la Liga 2012-2013 sino en la 2013-2014.

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