El penúltimo raulista vivo

Orgullosos de ser andaluces

¿Dónde está la provocación?... ¿Que los jugadores del Sevilla salten al Nou Camp con una leyenda que muestre su orgullo de ser andaluces es una provocación?... ¿A quién?... ¿Y por qué?... ¿Acaso deberían salir con una leyenda que fuera contra Andalucía y los andaluces?... La iniciativa de José María del Nido, con quien no suelo estar nunca de acuerdo, me parece correcta y surge en respuesta a las deplorables manifestaciones de dos líderes independentistas catalanes de cuyo nombre no me apetece acordarme en estos momentos; uno de ellos dijo que los catalanes hablaban castellano mejor que los andaluces y otro que los andaluces se pasaban todo el día en la taberna gracias al PER. Y tan contentos.

Es lógico que, puesto que el Sevilla no va a tener ocasión de jugar en el Palacio de la Generalidad, muestre su desacuerdo con esas declaraciones en el campo del club más politizado del mundo, el del Fútbol Club Barcelona. Ya me conozco la cancioncilla: no hay que mezclar la política con el deporte. A mí, por ejemplo, me la recuerdan cada tanto, y ahora le va a tocar a Del Nido. Pero no le dijeron al ex director general culé que no había que mezclar la política con el deporte cuando aseguró que los españoles éramos unos chorizos por el simple hecho de serlo. Ni cuando Joan Laporta dijo que España machacaba a Cataluña. Ni cuando Guardiola dijo que él venía de un país de ahí arriba, un país pequeñito que no pintaba nada.

Puesto que el Barcelona presume de ser "más que un club", y todos sabemos a qué se refieren con ello, la oportunidad la pintan calva para mostrar el descontento de un club de fútbol andaluz con las manifestaciones de dos catalanistas que presumen de barcelonismo. Es otro ejemplo más del "doblevarismo" imperante: la decisión de Del Nido es una "prolongación de la polémica", pero las palabras de Oliver, Laporta o Guardiola son normales o no conviene prestarlas demasiada atención. Prestemos atención a todo o no la prestemos a nada. Si el Sevilla se equivoca, otros se equivocaron antes que él. La falsa polémica será, en cualquier caso, la respuesta de unos andaluces a un insulto incalificable. 

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