El penúltimo raulista vivo

Nuevos sinsabores para el director del colegio de Lugano

Así que, en la rueda de prensa anterior a un decisivo partido de Champions, Cristiano confirmó aquello que no necesitaba confirmación convirtiendo, para tremendo disgusto del director del colegio de Lugano, el jeque del Paris Saint Germain y los bobbies de Londres, en noticia de primera plana lo que simplemente no lo era : Mourinho seguirá en el Real Madrid. Vengo diciendo desde hace tiempo que el entrenador portugués estará ahí mientras Florentino Pérez sea presidente del club, luego es fácilmente deducible pensar que no sólo vaya a cumplir sus cuatro años de contrato sino que caben muchas posibilidades de que lo amplíe. En mi opinión, que no por suficientemente conocida quiero dejar de volver a dar hoy aquí, es la mejor noticia que podían recibir los madridistas y, porque así lo decidió Cristiano, el martes 13 de marzo de 2012 se convierte en un verdadero día de luto para el antimadridismo radical y casposo.

De forma que mintieron quienes aseguraron que Mourinho se iría a Italia porque había preinscrito a sus hijos en un colegio de Lugano. Engañaron quienes, hace menos aún, afirmaron que el hecho de que Mourinho viajara a Londres para comprarse allí una casa era el preámbulo para su regreso a la Premier. Y manipularon con el dinero público aquellos que, pocos días después del morrocotudo enfado merengue a cuenta de una pregunta a Emilio Butragueño sobre Cesc cuyo único afán parecía ser el de sacar de sus casillas a uno de los hombres más templados que conozco, vendieron como una noticia lo que era simple y llanamente una vendetta, un bulo, el rumor cotilla de un presidente con afán de protagonismo. Mourinho siempre ha sabido que iba a seguir, luego habrá también que interpretar que le divierte jugar al gato y al ratón y tenernos a todos entretenidos mientras su equipo bate records de goles y esas pequeñas cosas sin importancia.

Pero que nadie se confunda porque va a seguir siendo muy difícil. La Copa del año pasado no arredró en absoluto al antimadridismo y nada nos debe hacer pensar que una Liga o una Champions, o quien sabe si ambas en la misma temporada, le amilanarán ahora. A Mourinho le recordarán hasta que se jubile el bochornoso episodio del dedo en el ojo de Vilanova y es posible, y hasta probable, que muchos de quienes acusen al portugués hasta el Día del Juicio Final formen parte de la tribu de irresponsables que afirmó que se volvería a Italia, luego que se iría a Francia y después que lo haría a Inglaterra. Si Rosell quiere aplicar en serio esa teoría suya, que por cierto comparto, de la responsabilidad y el dinero público, que pregunte primero en la televisión autonómica catalana por el jeque Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani. Menudo disgustazo tiene el pobre.

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