El penúltimo raulista vivo

Noticias ciertamente sorprendentes

Anteayer me enteré de que Chita era en realidad Chito, de que la mona escondía un mono bajo aquel diminuto traje de pelos y llevábamos travistiéndole la friolera de setenta y cinco años, desde La fuga de Tarzán, del 36 por lo menos, convirtiéndole al pobre en una especie de Tootsie de los árboles, un Paco España bajito de la jungla. Nunca dijo nada Chito, ni se quejó, ni puso jamás el pobre el grito en el cielo, probablemente porque el mono, que no mona, pensaría que con los berridos que pegaba su amo ya teníamos todos más que suficiente. Weissmuller se llevó el secreto de Chita a la tumba, pero ahora, tras la reclasificación de los papeles de Tarzán, se ha descubierto al fin el pastel, como se descubrirá con el tiempo quién mató a JFK o qué pasó finalmente con Kaká.

Hablando de Kaká. No sé si me sorprende más el descubrimiento del sexo real de Chita o la noticia de la renovación de Cristiano Ronaldo con el Manchester United por cinco temporadas más, hasta el año 2012. A Ronaldo ya le habían vestido con la camiseta del Real Madrid, convirtiéndole en el nuevo banderín de enganche del segundo proyecto de Ramón Calderón. Ya estaba aquí. Ya había firmado su nuevo contrato. Por dinero no iba a ser. Ronaldo vendría, como llegarían también Kaká, Cesc y Robben a hacerle compañía. Ahora resulta que Ronaldo amplía su contrato hasta 2012 y manifiesta estar encantado con el Manchester, "el club adecuado". Cabe la posibilidad de que, como ya ocurriera en su día con Ancelotti, todo sea una táctica de Malcolm Glazer, clasificado en la posición 584 del ranking mundial de millonarios y en la 278 de los Estados Unidos y con negocios inmobiliarios que facturan beneficios en diecinueve estados norteamericanos, para distraer la atención de los periodistas deportivos españoles, pero es una posibilidad muy remota, casi insignificante, despreciable, diría yo. Lo más normal es que si le han renovado es porque quieren que siga allí, como cuando el Milan renovó a Ancelotti. Porque Ancelotti sigue en Milán, ¿no es cierto?

Después de lo de Kaká, Calderón aprendió la lección y ahora ya no empeña su palabra, su futuro, su carrera y su todo por un jugador, ahora sólo dice que "le gusta". Pero parece que la simple expresión pública del gusto del presidente del Real Madrid sea motivo más que suficiente para que los dueños de los futbolistas quieran quedarse con ellos para siempre. "¡Mi tesorooo!" Ya no me cabe la menor duda de que existe un complot planetario contra el proyecto de Mijatovic. Todos se alían contra él. No le quieren dejar que arregle la situación. La de vueltas que se van a dar por la Cibeles con los chicos del baloncesto. Plaza se va a marear.

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