El penúltimo raulista vivo

No juguemos con la caja de los truenos

Xavi alcanza hoy los 100 partidos con España: otro Red Bull que a buen seguro adelantará al Ferrari. No soy dudoso respecto al extraordinario futbolista del Barcelona; aquí mismo he pedido en reiteradas ocasiones, con escaso éxito todo hay que decirlo, el Balón de Oro para él. Pero ayer irrumpió en la fiesta nuestro seleccionador con una frase, desconozco si provocada por una pregunta o pronunciada por iniciativa propia, que me llamó mucho la atención: "A Xavi siempre le estamos pidiendo que proclame su españolismo". Puesto que soy de los que piensan que el marquesado no salió impermeabilizado de fábrica, y ya que Del Bosque ha decidido abrir esa caja de Pandora, yo, ahora que no nos lee nadie, también diré lo que pienso con absoluta sinceridad, que para eso me pagan.

Veamos. Yo no dudo de la españolidad de Xavi y, ya puestos, tampoco de la de Puyol, Valdés o Piqué, por poner otros ejemplos de jugadores internacionales procedentes del Barcelona. No dudo de la españolidad de ninguno de ellos y, del mismo modo, tampoco tengo dudas respecto a que si Cataluña tuviera una selección oficial y a ellos les dieran a elegir, se quedarían con Cataluña. ¿Por qué puede haber, señor Del Bosque, quien recele de la españolidad de Xavi?... Pues por el simple hecho de que el caso del Fútbol Club Barcelona es realmente peculiar. Puede que, para comprobar lo peculiar que es, debamos salir de España. Pongamos por caso que Adriano Galliani, director general del Milan, se levantara una mañana y dijera que los italianos son unos chorizos por el simple hecho de serlo; o que Massimiliano Allegri afirmara que ellos están en un país llamado Lombardía que pinta poco; o que, preguntado por quién quiere él que gane el Mundial, Silvio Berlusconi reconociera que la selección que tuviera más jugadores de su equipo.

Ridículo, ¿no?... En Italia sí, en Francia, Alemania, Portugal, Inglaterra, Estados Unidos, China, Japón o Egipto, también, pero no en España. Eso es lo normal en España, de ahí que, al contrario de lo que piensa mi querido Vicente del Bosque, nadie exija a Xavi que proclame sistemáticamente su españolismo, del mismo modo que no creo que haya nadie que, en lo más profundo de su corazón, no sienta que si Xavi tuviera que elegir entre España o Cataluña lo haría clarísimamente por la segunda. Supongo que eso provocará que haya gente que recele. ¿Elegiría Casillas a la Comunidad de Madrid antes que a España?... Seguro que no. ¿Se quedaría Ramos con Andalucía antes que con España?... Estoy convencido de que no. Dejemos en paz la caja de los truenos, no juguemos con ella precisamente hoy. Disfruta de tu éxito Xavi. Y que gane España.

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