El penúltimo raulista vivo

No estamos unidos

Siento ser un agorero, y más aún un día después de que el gran Nadal haya igualado el récord de Roland Garros que tenía mi ídolo Björn Borg, pero yo, a pesar de la contundente victoria ante Estados Unidos, no creo ni que estemos unidos ni por supuesto que las heridas del carrusel de clásicos hayan cicatrizado. Sí creo sin embargo que los internacionales del Real Madrid, empezando por el capitán Casillas y acabando por Albiol, están realizando un generosísimo ejercicio de contención ante las provocaciones de Piqué, Iniesta y, sobre todo, Xavi Hernández, de forma que ya podría ir pensando Su Majestad El Rey en recompensar esa benevolencia otorgándoles también a ellos marquesados, ducados o condados puesto que a la vista está que mi amigo Vicente del Bosque, que debería ser el muro ante el que estallaran todas las cuitas, parece que ha optado porque cicatricen a costa de los jugadores blancos, colocándose, aún sin él pretenderlo, del lado de los azulgrana.

Xavi es el mejor ejemplo de que es perfectamente compatible defender los intereses de un club y de la selección. Antes del partido contra EE.UU. volvió a la carga con el pasado sin que nadie le dijera chitón y en visperas del partido internacional contra Venezuela empezó otra vez con esa historia del estilo, del entorno, del césped alto, de las trampas... De forma que yo, y perdónenme la inmodestia, tenía razón, y cuando Del Bosque levantó la liebre de su preocupación por el estado del "rollito guay" y cómo pudiera afectar eso a la unión del equipo nacional, lo que en realidad estaba queriendo decir es que el Real Madrid se había pasado tres pueblos metiéndole tanta guindilla a unos clásicos que estaban predestinados para el Barça. Me pregunto si Juanito, Camacho, Benito, Míchel, Gento o Amancio aguantarían que un compañero suyo de selección les diera falsarias y demagógicas lecciones de señorío abusando del hecho de que comparten selección, y me respondo al instante que no.

Por cierto que al periobarcelonismo, ése que pega pataditas por debajo de la mesa como Jaimito y luego corre a refugiarse en las faldas de mamá, le ha sentado peor que mal lo que ha comentado Florentino Pérez sobre que ellos no pararán hasta lograr la décima. ¿Acaso debería parar para que Sandruscu no hablara cuando concluya la Liga ACB?... Es tal el actual priapismo culé que incluso les sienta mal que el presidente del Real Madrid diga en una reunión de socios del Real Madrid que el Real Madrid no va a parar hasta conseguir la décima, y eso es debido a años y años de contínuos gatillazos y de ir por detrás del eterno rival. En lo que a la Copa de Europa se refiere son exactamente cincuenta y cinco los años que llevan persiguiendo sombras, desde el mismo momento en que se creara la competición. Unos, supongo, irán a por la quinta, y otros, imagino, a por la décima. Independientemente de que moleste o deje de molestar al hombre que no tenía claro si quería que España ganara el Mundial.

A continuación