El penúltimo raulista vivo

Nirvana en Innsbruck

Hay que ver lo importante que es ganar. En cualquier otra circunstancia -pongamos por caso que España hubiera ganado a Rusia y empatado o perdido ante Suecia- el caso de Fernando Torres probablemente habría desencadenado en Innsbruck la Tercera Guerra Mundial, pero en el nirvana que experimentan ahora mismo los internacionales españoles, lo de Torres se ventiló con el niño escribiendo cien veces en la pizarra "la próxima vez le estrecharé la mano al seleccionador" y diciendo en público eso de que el código futbolístico se lo enseñó Luis. Por eso entiendo que, nada más concluir el partido contra los suecos, David Villa, que ahora mismo es uno de los destacados de la Eurocopa, confesase que el gol obtenido in extremis en el segundo partido fue más importante que los tres conseguidos cuatro días antes. Era así, por supuesto. Lo sabía Villa y lo sabíamos todos.

Está claro que, en un torneo tan corto como éste y con tantos partidos acumulados en pocos días, lo importante es ganar y saber competir, los italianos son unos profesionales de eso. Hay que ganar, saber competir y tener un poquito de fortuna, la que tuvo España precisamente en ese último minuto ante Suecia con el golazo de Villa. El nirvana que experimenta nuestra selección es absolutamente novedoso y no se producía desde el 84, año en el que llegamos a la final ganando, compitiendo y con las dosis de suerte (el gol de Maceda ante Alemania) necesarias para llegar lejos. En cualquier otra circunstancia, la situación de Sergio Ramos, aplazando en mitad del campeonato cualquier entrevista que tuviera ya apalabrada debido a las críticas que se han vertido contra él debido a su mal juego en los dos primeros partidos, habría supuesto también, como el gesto de Torres, la Tercera Guerra Mundial.
 
Fíjense cómo será de importante ganar que Ramos dijo el otro día, cuando arreciaba más fuerte, lo siguiente acerca del seleccionador: "me puede molestar no saber lo que quiere porque un día dice una cosa y otro la contraria. Lo bueno es que si quiere algo te lo dice a la cara. Lo primero de un defensa es defender, pero en nuestro sistema tengo la obligación de subir". ¿Alguien se imagina qué habría pasado en Portugal 2004 si un titular indiscutible, como es el caso de Ramos, hubiera dicho de Iñaki Sáez que "un día dice una cosa y otro la contraria?... Por eso fue tan importante el gol de Villa y por eso también Luis tiene por delante toda una semana para hablar con Torres y motivar a Ramos. Por cierto que el silencio stampa del defensa central del Real Madrid, cuando las cosas marchan tan endiabladamente bien para España, retrata bastante bien al jugador. Si yo fuera él, mandaría a René de vacaciones por un tiempo.
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