El penúltimo raulista vivo

Los tentáculos de La Caverna

La Vanguardia adelantaba ayer que el Barcelona estaba dispuesto a pagar cuanto antes (esta misma semana) los 9,1 millones de euros presuntamente defraudados y que la decisión, que no es producto de la improvisación ni fruto tampoco de unas repentinas ganas de cumplir con el fisco español sino que estaría fundamentada por la opinión de los profesionales contratados por el club catalán', se adoptaría en la junta directiva que se va a llevar a cabo esta tarde. Para La Vanguardia eran ayer 9,1 millones pero El Mundo Deportivo eleva hoy esa cantidad hasta los 13 millones. En la información de La Vanguardia se añadía además que los asesores fiscales habrían recomendado a la directiva de Bartomeu la presentación de una declaración complementaria al objeto de regatear una posible responsabilidad penal.

Lo mollar del asunto es que, al ingresar los 9,1 ó 13 millones de euros, el Fútbol Club Barcelona estaría aceptando los hechos denunciados y, puesto que el Código Penal admite este pago como atenuante, limitando el importe económico global de la operación al rebajar el volúmen de la posible multa. La historia, pues, se complica y hay que actualizarla. Vamos a ver, según estos datos Florentino habría llamado a Aznar, que habría llamado a Gallardón, que habría llamado al fiscal, que habría llamado al bufete Cuatrecasas, que habría llamado al abogado Cristóbal Martell. Cuatrecasas asesora al Barça en asuntos fiscales mientras que Martell fue contratado para llevar adelante la causa en la que el jurez Ruz imputa al club catalán como persona jurídica. Los tentáculos de la caverna son tan alargados que llegan incluso al mismísimo despacho del presidente del Barcelona. Yo que Bartomeu miraría debajo de la cama al acostarme por si acaso.

Como en tantos y tantos casos, la verdad no tiene remedio y, poco a poco, va acogotando a los directivos culés, que sinceramente no sé qué hacen aún ahí. Pero la estrategia fundamental de Bartomeu no pasaba por los bufetes de abogados ni por la Audiencia Nacional, no; él sabe mejor que nadie lo que hizo y lo que firmó. La estrategia de Bartomeu pasaba porque la pelotita siguiera entrando entre los tres palitos. Calculo que, con el Barça a tres puntos del Madrid, Rosell dimitido, el vestuario afectado por el asunto Neymar y el club en la Audiencia Nacional, la gente tardará medio minuto más en dirigir sus iras hacia un palco tocado del ala derecha. Probablemente si el equipo estuviera carburando a las mil maravillas a ningún socio le importaría demasiado que se hubiera troceado presuntamente el contrato de Neymar para pagar mucho menos a Hacienda. El Barcelona fichó al brasileño, sí, pero... ¿a qué precio?... Para saberlo con exactitud habrá que esperar un poquito porque cada día que pasa Neymar ha costado un milloncejo más.

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