El penúltimo raulista vivo

Muchos pocos, pocos muchos...

Dice Laporta que Rosell le tiene envidia... ¡Como para no tenérsela!: según los resultados de la auditoría presentados en la última asamblea de socios, el club abonó 53.000 euros procedentes de la tarjeta de crédito de un escolta del ex presidente en la que aparecían reflejados gastos de restaurantes, hoteles, perfumes, locales nocturnos, cigarros... Otros 90.000 por aquí, 26.000 por allá, 362.000 por acullá... La vida padre de la que hablaba el otro día. ¿Cómo no iba a envidiarle Rosell?... Yo mismo envidio a Laporta, su forma de vivir, presuntamente y según los datos ofrecidos por la audoría, a todo trapo a costa del socio de a pie. Si es cierto, tal y como apuntaba Osiris en el artículo anterior, que hay periobarcelonistas que justifican esos gastos porque había que tratar a cuerpo de rey a los uefos, el asunto trascendería la órbita azulgrana para pasar a convertirse en un escándalo de dimensiones continentales.

Ya lo dijo en su día Oriol Giralt: "Laporta puede convertir el Barcelona en el corral de la Pacheca". Giralt, por cierto, ganó ampliamente la moción de censura que interpuso contra Laporta (23.870 votos contra 14.871) pero, del mismo modo que la oposición a Chávez obtuvo el 52% de los votos en las elecciones de Venezuela y sin embargo el Partido Socialista Unido logró más asientos en el parlamento, Laporta continuó sentado en el sillón presidencial. De aquellos barros, estos lodos. Después de ganar la moción, Giralt acusó a los directivos del club de espiarle y en marzo de 2010 acabó expulsado por un año. Todo muy democrático como puede apreciarse. Laporta tuvo la suerte de que empezara a funcionar el equipo y entonces los socios cambiaran actitud crítica por goleada en el estadio Santiago Bernabéu.

Dice Johan Cruyff que muy pocos tomaron una gran decisión. Muchos menos tomaron la decisión de elegirle a él presidente de honor (en realidad fue uno quien la tomó, y poco antes de que se eligiera nuevo presidente) pero entonces el holandés no dijo esta boca es mía. Al Palacio de Congresos acudieron 1.202 compromisarios, récord histórico de asistencia. 482 socios aprobaron las cuentas de 2009, que también era un asunto trascendente, y nadie salió diciendo que fueran muy pocos para tomar tan grave decisión. Un 60% de los socios votaron en 2008 en contra de la continuidad de Laporta, y aún así Laporta siguió. Muchos pocos, pocos muchos... Lo único importante es que se aclare de una vez si es cierto o no que la temporada pasada se generó un déficit de 79,6 millones de euros y quién debe responder por ello. Un dato: Ramón Calderón cree a Joan Laporta. No digo más.

A continuación