El penúltimo raulista vivo

Mou sigue presente

Mi deseo para el año 2014 es que los Tattaglia evolucionen bien de su crisis nerviosa y puedan al fin olvidarse de José Mourinho. Florentino Pérez anunció a finales del mes de mayo que el Real Madrid y el técnico portugués habían alcanzado un acuerdo para romper el contrato que les unía y lo cierto y verdad es que siete largos meses después de aquello continúan más o menos en el mismo punto, con la vista puesta en todo lo que haga o diga Mou. Yo soy el tipo que aparece en un programa de televisión con una foto del entrenador del Chelsea pero al fin y al cabo yo soy mourinhista y no tengo remedio y ni quiero ni puedo olvidar al mejor entrenador de fútbol que haya tenido el club blanco desde Miguel Muñoz, pero... ¿los Tattaglia?...

Recuerdo que en agosto iba a prescindir de Torres, Azpilicueta y Mata por algo tan poco profesional como su presunto odio africano hacia todo lo español y que en diciembre los dos primeros son titulares y que César incluso le ha quitado el puesto a Ashley Cole, quien repentinamente ha pasado a convertirse cínicamente para un sector del periodismo deportivo patrio en la "última víctima" del entrenador debido, digo yo, a su manía persecutoria hacia Barbados. ¿Cómo explicar si no que un tío nacido en Pamplona, que a día de hoy sigue siendo España salvo que Artur Mas haya decidido lo contrario, le haya arrebetado el puesto a un jugador nacido en Londres?... Ya está, ¡odia más a Cole que a Azpilicueta!

Por eso se fue precisamente de aquí Mourinho. Y por eso yo no pienso quitar su foto de Tiki Taka tampoco en 2014. Porque los Tattaglia pretenden firmar la paz del cementerio. No hay polémica como nos quieren hacer ver ni mucho menos "dardo envenenado" hacia el Real Madrid en sus últimas declaraciones. Por supuesto que Mou se fue de aquí porque él quiso. Si, a pesar de los injustificados ataques hacia él y hacia su familia, se hubiera decidido a continuar, Florentino Pérez no habría rescindido jamás el contrato. En el fondo Mourinho se fue por responsabilidad y porque comprendió perfectamente que aquí jamás habría tregua para él y que su situación personal desgastaría inevitablemente al club. Siete meses después, y pese a lo que los Tattaglia dicen lo contrario con la boca, Mou sigue más presente que nunca. Lo que yo les deseo es que se curen en 2014 y se olviden de él. Aunque yo no pienso ayudar...

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