El penúltimo raulista vivo

Mou ha vuelto

Aquí el único problema del periodismo deportivo español con José Mourinho sigue siendo el de la doble moral. Por ejemplo: el entrenador del Chelsea acaba su rueda de prensa anterior al partido de Champions contra el Atleti, se levanta y se va dejando solo a David Luiz y este gesto supone un escándalo a escala mundial que hace tambalearse los misteriosos y escurridizos protocolos de la UEFA pero resulta que dos jugadores del Atleti hacen exactamente lo mismo dejando solo a Simeone y entonces la explicación es que... ¡tienen que preparar el partido!... Otra: no comprendo cómo se puede atacar la visita de Chendo al hotel de concentración del Chelsea y al mismo tiempo defender la llamada de Iker a Xavi; el concepto es idéntico y únicamente cambian los nombres de los protagonistas luego es fácil deducir que aplicas un criterio u otro dependiendo de quién esté implicado en la historia. A mí me pareció mal la visita de anoche de Chendo y peor aún la llamada de Iker a Xavi.

A Mourinho se le llamó de todo mientras estuvo en España, de todo. Se le insultó personalmente y se persiguió incluso a su familia. Sin embargo esos mismos que insultaron al ex entrenador del Real Madrid pretenden que llegue a España con una sonrisa de oreja a oreja y les dé un abrazo como si nada hubiera pasado. Increíble. Yo he sido muy crítico con muchas personas a lo largo de 25 años y nunca he sido tan torpe como para esperar una reacción amable por parte de alguien a quien he puesto a parir un día sí y otro también. A Benito Floro, por ejemplo, le dije de todo y cuando un día, estando yo en Radio España, mi amigo Alfonso Villar tuvo a bien ponérmelo al teléfono... se lo seguí diciendo a él a la cara. Pero si Floro me hubiera colgado el teléfono no me habría rasgado las vestiduras; es más, yo en su lugar lo habría hecho.

Mourinho se siente aquí en territorio hostil. Ayer, por ejemplo, se quiso poner el foco en el hecho de que el entrenador del Chelsea respondiera en inglés a todas las preguntas, también a aquellas que le hacían en español. Y yo me pregunto lo siguiente: si esa actitud de Mourinho es un escándalo y una ofensa nacional, ¿cómo catalogar el hecho de que un jugador del Barcelona escupa al suelo mientras suena el himno español? ¿O qué decir de que un presidente del Barcelona se niegue a mostrar públicamente su apoyo a España? ¿O cómo definir el que las aficiones de Barcelona y Athletic piten el himno e insulten gravemente al Rey?... El periodismo deportivo ha pasado por encima de todas y cada una de esas situaciones realmente espinosas y únicamente dos o tres locos nos hemos atrevido a criticarlas. Doble moral. Y triple en algunos casos. Ellos sabrán, por supuesto, pero que encima no pretendan vendernos una burra coja.

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