El penúltimo raulista vivo

Molt honorables

Nada más conocerse que el juez no se creyó al molt honorable Leo Messi cuando éste le dijo que él no sabía nada de la plata y que todo lo llevaba su papá, el argentino colgó en las redes sociales un misterioso mensaje: "Un león no se preocupa por la opinión de un borrego". Yo no sé quién es el león y quién el borrego de la frase de Messi sacada de Google, lo que sí sé es que el futbolista argentino ha tenido que pagar hasta la fecha a la Hacienda pública española 53 millones que no había pagado, y que ahora el juez va a sentarle en el banquillo imputado por tres delitos de fraude fiscal puesto que, según las pruebas que obran en su poder, existen indicios suficientes de que el jugador podría haber conocido y consentido la creación y mantenimiento de una estructura societaria ficticia, que tenía como única finalidad eludir el cumplimiento de las obligaciones tributarias.

Se equivoca quien mira a Messi como si aún fuera aquel niño a quien todo el mundo dio la espalda y que al final encontró refugio en España, en el Barça, club que le ayudó a costear las hormonas del crecimiento. Hoy Messi ya no es en absoluto aquel niño y se ha transformado (o le han transformado) en un pequeño dictador deportivo que está acostumbrado a salirse con la suya. Es posible que Messi no quisiera decir nada con la frasecita de marras que colgó ayer al saber que el juez no le dejaba fuera de la causa. Posible... pero improbable. Y esa reacción corrobora el gran problema que tiene el Barça con él, y el problemón que él tiene al no haber sabido escapar a tiempo de esta Seahaven a la catalana que han erigido en su honor. Me preocupa el león, lo digo en serio. Mucho más que el borrego.

Acaba de conocerse también que, tras muchos dimes y diretes, el socio azulgrana Jordi Cases, a quien han tratado en vano de hacerle la vida imposible, ha decidido ampliar su querella por apropiación indebida en el fichaje de Neymar a los molt honorables Josep María Bartomeu, el presidente okupa, y al hombre de los números, Xavier Faus. Ya saben, Florentino llamó a Aznar, que a su vez llamó a Gallardón, que llamó al fiscal, que se puso en contacto con Cases para que tirara de la manta. Parece mentira que Bartomeu no se dé cuenta de que el caso Neymar le perseguirá hasta el último día que esté al frente del Barça y que su presidencia está tocada del ala desde el preciso instante en que el molt honorable Rosell le designó como su sucesor sin pasar previamente por las urnas. Todas estas circunstancias no han impedido no obstante al club azulgrana fichar por valor de 143 millones de euros y pasar a liderar así la lista de gastos del fútbol mundial. Y me pregunto yo: ¿Qué dirá de semejante derroche el molt honorable Gerardo Martino?...

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