El penúltimo raulista vivo

¡Milagro, milagro, el Real Madrid sí tenía un director deportivo!...

Tras la salida de Jorge Valdano del club blanco, el presidente del Real Madrid decidió integrar la dirección deportiva y la general, y que José Angel Sánchez pasara a encabezarlas ambas. Eso se produjo allá por el mes de mayo del año 2011, o sea que han pasado más de 6 años desde entonces. Mi pregunta es la siguiente: ¿Por qué ha seguido insistiéndose en una falsedad? ¿Por qué se ha sugerido que el Real Madrid estaba descabezado en una parcela tan fundamental como la deportiva?... En mi opinión, esta cerrazón puede ser debida a tres motivos: Por desconocimiento, por pura maldad o porque en su día no se considerara ni remotamente posible que un licenciado en Filosofía pudiera triunfar donde habían fracasado estrepitosamente el citado Jorge Valdano, que es filósofo pero amateur, o Arrigo Sacchi, que también lo sabe todo de fútbol.

Pero el caso es que José Ángel Sánchez lo ha hecho, ha triunfado. Ha triunfado hasta tal punto que aquellos que llevaban 6 años repitiendo machaconamente que el Real Madrid carecía de un director deportivo han tenido que escoger entre decir la verdad (o sea, que sí lo tiene) o ćóńtinuar mintiendo unos cuantos años más. A mi modo de ver, si no han seguido mintiendo no ha sido en realidad por amor a la verdad sino porque su mentira les conducía directamente a un callejón sin salida: si continuaban ocultando que José Angel Sánchez era el director deportivo tenían que atribuirle todo el éxito a Florentino Pérez, cuestión ésta que, desde su punto de vista, era mil veces peor que lo anterior. Ya lo dijo Protágoras de Abdera: "Sobre cualquier cuestión hay dos argumentos opuestos entre sí".

Así que ahora llega el reconocimiento de José Angel Sánchez, conocido en el mundillo del fútbol por sus iniciales, JAS. Pero ha sido un reconocimiento por derribo. A diferencia de Penélope, que deshacía su trabajo por las noches, JAS ha entretejido una estructura deportiva cuyos sorprendentes resultados empiezan a verse claramente ahora. Conscientes de que el Real Madrid debe seguir siendo de sus socios y de que el dinero está en la Premier, en el club blanco se llegó a la conclusión de que debían adelantarse insultantemente, y por lo tanto con evidente riesto, a las jugadas del resto. La idea era prodigiosa por su sencillez: fichar 2 años antes para así evitar tener que pagar mucho más 2 años después. Así llegaron Varane o Casemiro. Así llegó Marco Asensio. Así va a llegar Vallejo. Así podrían llegar Ceballos o quién sabe si Sandro.

Incluso saliendo de la cantera, con Carvajal, antes, y con Llorente, ahora, el Real Madrid repite la misma operación: futbolista joven que destaca, preferiblemente español, es fichado y cedido: llegado el caso, y después de haber demośtrado su valía, el jugador regresa al primer equipo. Si el futbolista se tuerce por el camino es simplemente traspasado a otro equipo. Sólo con Vinicius se ha roto esa dinámica económica puesto que por él se han pagado cerca de 50 millones de euros. La del brasileño es una operación arriesgada pero necesaria, y si se realiza es porque en el Madrid tienen el convencimiento de que si no pagan 50 hoy tendrán que pagar 150 mañana. Vamos, tienen ese convencimiento en el Madrid y lo tiene también la familia del chico, que el jueves decía en Marca lo siguiente: "En unos años pensarán que pagaron poco".

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