El penúltimo raulista vivo

Merengue y en botella...

Posiblemente el mayor enfado de Ángel Torres con Ramón Calderón provenga del hecho de que, justo en la semana más importante de la historia del Getafe Club de Fútbol desde su fundación en 1983, se esté hablando más del posible fichaje de Bernd Schuster por el Real Madrid que de la final de Copa del Rey contra el Sevilla. Torres dice que el mosqueo no tiene nada que ver con el alemán, pero Schuster, que estuvo el otro día en una emisora de radio, habló más como entrenador madridista in péctore que como técnico del brillante finalista de la Copa. Ahí fue donde dijo que había visto valores en la casa blanca que nunca vio en el Barcelona. Merengue y en botella...

Calderón inisiste en que será Pedja Mijatovic quien tome la decisión sobre el nombre del entrenador. Falso. El famoso informe del director deportivo que la junta simula estar esperando como si fuera agua de mayo irá directamente a la papelera porque Calderón tomó la decisión de sustituir a Capello por Schuster allá por el mes de marzo, después de que éste dijera que se iba. Si Mijatovic dice "sí bwana", se le buscará rápido acomodo en un despacho contiguo al de Miguel Ángel Portugal, que será quien mande a partir de julio; pero si el montenegrino, sorprendentemente, decidiera en el último momento sacar las garras, entonces se le tendería un puente de plata. Pagando, por supuesto.

En un desayuno organizado esta mañana por Europa Press, Calderón ha vuelto a liarse. Por un lado ha dicho que Schuster no es una alternativa porque tiene contrato en vigor, y por el otro ha desvelado una conversación con Mijatovic en la cual éste le habló de Laudrup, Koeman y Wenger como posibles recambios para el italiano. Schuster no sería una opción porque tiene contrato en vigor con el Getafe, pero Arsene Wenger sí lo es a pesar de que tiene contrato con el Arsenal: dos enfados por el precio de uno, Ángel Torres y Peter Hill. Aunque con el inglés no comparta barrera en el coso de Las Ventas. Merengue y en botella... Bernardo Schuster.  

Como dijo el presidente del Getafe, si el alemán no entrara en los planes de Calderón podrían haberlo desmentido en una de sus variadas notas de prensa. Ramón Calderón podría haberlo hecho bien. Podría haber hablado con Torres antes de hacerlo con Schuster. Podría haberle pedido que no diera publicidad a un asunto que, por otro lado, estaba ya en boca de todos. Podría haberse sentado con él para explicarle algo que Torres ya sabía desde hace un año, y es que Schuster le gusta mucho como entrenador. Y que le quiere. Y que Schuster quiere ir al Madrid. Y que por eso se lo va a llevar. Podría haberlo hecho bien pero, como dice el refrán, la costumbre hace ley. Y en la directiva que preside Calderón, la ley es hacer las cosas mal.

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