El penúltimo raulista vivo

¡Menudos caballeros!...

Que Enrique Cerezo apele al pacto de caballeros me suena a que ve cada vez más factible que el Kun Agüero fiche por el Real Madrid. Que el presidente del Atlético de Madrid diga que consideraría una agresión el hecho de que su vecino deportivo pagara la cláusula de rescisión de contrato del delantero argentino me huele a justificación barata ante una masa social que está más que harta de él y de los Gil. Cuando oigo lo del "pacto de caballeros" pienso en El señor de Ballantrae o en La pimpinela escarlata pero no en Lendoiro, Llorente o Rosell, por poner tres ejemplos. Con esto quiero decir que sacar a colación semejante figura poética (¡ni más ni menos que "caballeros"!) en la Liga de Fútbol Profesional, en la que los clubes tratan de pisarse la cabeza unos a otros desde primerísima hora de la mañana, me resulta tan paradójico y anacrónico como ponerse a reflexionar con un león africano acerca de la necesidad de que no mate a mordiscos a una indefensa gacela. En el fútbol de élite, como en la selva, el grande se come al chico.

Esto mismo que pasa ahora con Agüero sucedió en su día con Hugo Sánchez. Vicente Calderón le dijo a Ramón Mendoza que, antes de que el mejicano vistiera de blanco, él se lo regalaba al Barça; el presidente del Atlético llamó a Núñez pero éste le dijo que acababan de fichar a Archibald, que era el delantero preferido por Venables. Mal hecho si Florentino Pérez comentó en alguna ocasión con Cerezo que el Real Madrid jamás iría por las bravas a por uno de sus jugadores: la obligación de los dirigentes del Madrid, como la de cualquiera, es ir a por aquellos futbolistas que les interesan sin tener en cuenta cuestiones de vecindad o de proximidad. Hizo mal F.P. en prometerle a Gaspart que no volvería a repetir un "caso Figo", y aún me estoy preguntando (porque la versión que me cuentan me cuesta mucho creerla) a santo de qué no fue con armas y bagajes a por Messi cuando hubo ocasión.

Créanme que si a Cerezo y a Gil se les sublevan y acampan sus socios y aficionados no es en modo alguno porque Agüero pueda irse al Real Madrid o De Gea al Manchester United, que a eso ya están más que acostumbrados, sino porque su gestión deja mucho que desear y están hartos de estar hartos de que sigan ahí, inasequibles al desaliento, impermeables a las críticas. Sí es cierto que el posible fichaje del Kun por el Madrid podría suponer para ellos la auténtica puntilla, de ahí que el otro día llegaran a ofrecerle el oro y el moro al chaval para que recapacitase, pero son ya cientos de Agüeros y la gente no aguanta más. El gran problema que tienen los dueños del Atlético de Madrid es que, pese al resto de ofertas, el chico no maneja otra opción que no sea la de jugar el próximo año en el Real Madrid, de forma que ni siquiera tienen la posibilidad de regalárselo al Barça como quiso hacer Calderón con Hugo Sánchez. Ya habrá tiempo más adelante de regalarle a Agüero El señor de Ballantrae.

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