El penúltimo raulista vivo

Mentirolandia contra Cristiano

Repito: la operación de acoso y derribo a José Mourinho y a Cristiano Ronaldo por parte del periobarcelonismo, probablemente el más cavernario de toda la Unión Europea, es de manual. No han inventado nada en realidad: lunes, miércoles, viernes y domingo tiran contra Mourinho, y martes, jueves y sábado lo hacen contra Cristiano; y si les sobra algún minuto, cuarenta segundos se dedican a mancillar a Pepe y veinte a ningunear a Coentrao. Creo que ya he dicho alguna que otra vez aquí mismo que a mí me parece un comportamiento ciertamente xenófobo, una actitud que es también extensible a otros sectores del periodismo deportivo y de la afición española pero que es especialmente aplaudida y significativamente seguida en Cataluña. El motivo de la animadversión no es otro que la percepción de que el tándem luso puede hacer, de hecho ya está haciendo, mucho daño al mejor Barcelona de la historia, y que hay que devolverles a Inglaterra cuanto antes.

No voy a desdecirme ni de una sola coma de mis artículos referidos a la tristeza de Cristiano. Me pareció un gesto fuera de lugar, realizado a destiempo y que ha perjudicado al Real Madrid. Sí he de confesar que observando con detenimiento algunos debates (provocados por el jugador) surgidos con posterioridad me han dado ganas de posicionarme del lado del chico aunque sólo fuera para manifestar mi más absoluto desprecio hacia algunas de las cosas que se han dicho. El noventa por ciento de lo que se ha expuesto tenía únicamente una finalidad: hacerle el mayor daño posible al Real Madrid. E insisto en que el único responsable de haber abierto esa caja de los truenos y de que el club blanco haya estado incluso en boca de la esperpéntica Karmele Marchante ha sido el propio Cristiano.

Del nivel de desesperación galopante que tiene el periobarcelonismo da buena cuenta un artículo del subdirector del Sport alabando el trabajo como actor de Viggo Mortensen, lo que da una idea del poco conocimiento también cinematográfico del autor, porque éste se mostró muy crítico desde su posición de aficionado madridista tanto con Mourinho, por sus tácticas presuntamente conservadoras, como con Cristiano, por no tener el mismo carácter de Messi. Mortensen es ahora mismo uno de los actores de cabecera en Mentirolandia. No Cary Grant, tampoco Al Pacino, Laurence Olivier, Kirk Douglas o Spencer Tracy, no, Mortensen. Habrá que contarles poquito a poco que el Real Madrid ya está preparando para Cristiano un blindaje especial, una renovación de por vida, y así el soponcio será algo menor al que yo me llevé en su día viendo a Viggo caracterizado como Alatriste. No diré más que desde ese mismo día cerré la serie de Pérez Reverte porque era imposible para mí dejar de ver al recio capitán de los tercios de Flandes como un jugador argentino de cricket.

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