El penúltimo raulista vivo

Mensaje en una foto

Un poco más y el pobre Ozil no sale en la fotografía de familia del Werder Bremen. Su entrenador le buscó un sitio abajo y a la izquierda del todo, en un papel fotográfico ciertamente irrelevante teniendo en cuenta la calidad futbolística que atesora el chaval. Los "cracks" con vocación de permanencia, las estrellas de futuro que han de enganchar a los papás de los chavalines que luego compran las camisetas, salen en el centro del todo, con descaro, con esa chulería que nos exigía el sargento en la mili cuando andábamos ensayando la jura de bandera, y no en la banqueta del córner, de rondón, invitado de última hora en tu propia casa. Más que el hecho de que el entrenador del equipo alemán no le haya entregado a Ozil el peto de titular, lo que a mí me parece más relevante es el mensaje que encierra esa foto.

Y, por si la foto no ofreciera ya de por sí suficientes pistas, el caso es que el Werder Bremen tiene que vender al chaval esta temporada si no quiere quedarse a la luna de Valencia la que viene. Ozil termina contrato en junio de 2011 y, aunque es normal el tira y afloja que se traen entre manos el comprador y el vendedor, los directivos del equipo alemán no pueden arriesgarse a espantar al Madrid, que luego no venga nadie a por él y que se organice una puja por él dentro de nueve meses. El chico se ha mostrado decepcionado con su actual club por apretarle tanto las tuercas al Real, que es tanto como pedir que le dejen marchar. Blanco y en botella, leche; y además está por supuesto lo de la foto: un poco más y se cae de la silla.

Por lo demás, este Gary Sinise de pantalón corto, una de las revelaciones sin duda del pasado Mundial disputado en Sudáfrica, el Silva alemán, le vendrá muy bien a Mourinho por su polivalencia. No lo digo yo, que también, sino él. Ozil, como ocurre en el caso de Khedira, es una apuesta por un proyecto de fenomenal jugador de fútbol, un veinteañero con problemas de acné, y de todos es sabido que a Mourinho le gusta moldear proyectos para convertirlos en realidades tanto como reciclar veteranos del Vietnam para transformarlos en sus hombres de confianza sobre el terreno de juego. Yo creo que Ozil vendrá porque es bueno para el chico, bueno para el Werder Bremen y bueno para el Madrid, aunque espero que nadie me tome la matrícula si al final la operación se va al traste. Fotos más raras que esa se han visto.

A continuación