El penúltimo raulista vivo

Manolito, "uno de los nuestros"

Al Madrid, en la experta opinión de su entrenador, aún le falta un delantero para que la plantilla sea perfecta. Ese delantero era el Kun Agüero, pero puesto que Florentino Pérez prefirió quedar bien con Miguel Angel Gil, quien, como todo el mundo sabe se ha caracterizado por sus múltiples favores hacia el Real, antes que reforzar definitivamente su propio equipo, habrá que aparcar en doble fila esa posibilidad hasta que, tal y como dice hoy mismo el delantero argentino, su destino vuelva a cruzarse dentro de un tiempo con el de España, o sea con el del Madrid. Supongo que en uno, dos o tres años, dejémoslo en cuatro para asegurar, nadie del Atlético podrá ya poner reparo alguno al hecho de que el Real vaya a por un jugador del Manchester City.

Descartado, por ahora, Agüero, yo iría quitándome cuanto antes de la cabeza que su competidor por un puesto al lado de Cristiano, el brasileño Neymar, vaya a venir ni ahora ni nunca. Aclaro: si Florentino Pérez lograra que el jugador llegara ya, el Santos aparecería como el perdedor de la batalla que se viene manteniendo durante el último mes y medio; y si Luis Álvaro de Oliveira Ribeiro consiguiera que el futbolista se incorporara tras la disputa del Mundialito de clubes, el Real Madrid protagonizaría un sonado ridiculo internacional. Si yo fuera consejero de F.P., que no lo soy, le diría que el club blanco no puede consentir en modo alguno que un chavalín que va a costar 45 millones de euros empiece haciendo lo que le venga en gana antes incluso de poner un pie en el aeropuerto de Barajas.

Todos los datos apuntan a que el elegido, aunque por un clarísimo descarte, será finalmente Manolito Adebayor, un jugador que ya conoce el club, que se integró a la perfección en un vestuario que no debe resultar nada fácil para nadie y a quien el propio José Mourinho considera uno de los suyos, "uno de los nuestros". Ayer, incluso, pudo verse al jugador siguiendo desde el palco las incidencias de su ex equipo contra el Leicester. Ahora bien, si al final llega Adebayor porque no se quiso traer a Agüero y no se pudo fichar a Neymar, sería muy injusto que la afición le exigiera al togolés que luego hiciera sobre el campo lo que podrían haber hecho mucho mejor que él el argentino o el brasileño. Reclamaciones al maestro armero. Reclamaciones a Florentino.

A continuación