El penúltimo raulista vivo

Mandamiento atlético: no encajarás en vano

Sobre el derbi diré que hay una incógnita por resolver, y es la siguiente: "¿Cómo jugará el Real Madrid?"... Hace ya mucho tiempo, en concreto desde diciembre de 2011, el mes y el año del desembarco de Simeone en el banquillo colchonero, que con el Atleti no nos pasa lo mismo y no tenemos por tanto que hacernos esa pregunta. En todo el mundo se sabe perfectamente cómo y a qué juega el Atlético de Madrid, y ese estilo, un tanto rácano desde mi punto de vista, ha sido tan desmesuradamente elogiado por parte de todos que, en vez de progresar, en lugar de avanzar, el fútbol del equipo rojiblanco ha involucionado hasta convertirse en una caricatura de sí mismo, como cuando un humorista imita por ejemplo a Raphael y hace muchos aspavientos tratando de exagerar sus movimientos y buscando la risa fácil. Del Madrid no se sabe cómo jugará porque depende exclusivamente del talento de sus jugadores, que es mucho, y de cómo tengan el cuerpo por la tarde, pero del Atleti lo sabemos todo porque el ingenio, la creatividad o la intuición de sus jugadores está al servicio de una única idea fundamental, un mandamiento grabado en mármol: no encajarás.

Al Atleti, eso es cierto, no le marcan goles, lleva sólo once recibidos hasta la fecha. Pero tampoco los marca. El Atlético de Madrid de Simeone ha marcado menos goles que Real Madrid y Barcelona, por supuesto, pero también menos que Sevilla, Celta de Vigo o Eibar, y los mismos que Athlétic Club de Bilbao y Real Sociedad, todos ellos equipos con presupuestos más bajos. Sí porque conviene recordar que el 20 de septiembre de 2015 el consejo de administración del Atlético de Madrid Sociedad Anónima Deportiva anunció un presupuesto de 194,6 millones de euros para la vigente temporada, que no es moco de pavo. Pese a todo, pese a esa racanería, el aficionado colchonero medio se encuentra comodísimo y no se pregunta, por ejemplo, cómo es posible que Griezmann lleve seis partidos sin ver puerta; a cambio sí sabemos que a Saúl le castigaban y le robaban la comida y las botas en ese nido de perversión, ese Guantánamo futbolístico conocido popularmente como Real Madrid.

Yo creo que, con ese presupuesto tan fantástico y esos jugadores tan maravillosos, al Atlético de Madrid cabe exigírsele mucho más, y como veo que mis amigos colchoneros (Tomás Cuesta, Gonzalo Heredero, Petón...) no toman la iniciativa y están satisfechísimos, me veo en la obligación moral de hacerlo yo. Ayer, sin ir más lejos, charlé con Milinko Pantic en El Primer Palo; aquel Atleti, el del doblete, sí que jugaba maravillosamente bien al fútbol y, aunque Radomir Antic no hiciera nunca referencia a ello, con un presupuesto también bastante inferior al del Madrid... o al del actual Atleti. Los cholistas tratan de convencernos de que el Atlético de Madrid sólo puede defenderse de Barça y Madrid con un fútbol ultradefensivo, y no es así. La prueba del algodón de la involución reside justamente en que Simeone ya juega así contra todos, y no hay más que echarle un vistazo al partido contra el Getafe. Tratando de dar la sorpresa y de sacar ventaja también con el lenguaje, Simeone ha conseguido que sus jugadores tiren la toalla, vean como positiva la tercera plaza, vigilen al Villarreal y digan en publico que el Barcelona ya es campeón, algo que no hará jamás en la vida ningún futbolista del Real Madrid. Treinta y cinco goles en veinticinco jornadas... pero sin embargo el defensivo era Mourinho, que consiguió que su equipo batiera el récord histórico de la Liga.

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