El penúltimo raulista vivo

Mala noticia para el equipo habitual de enterradores

Huyamos de lo obvio. Resulta de todo punto imposible que regrese alguien que nunca se fue, del mismo modo que sería ciertamente extraordinario que Charlize Theron se volviera de repente bellísima cuando nunca ha sido fea sino más bien todo lo contrario o anunciásemos a bombo y platillo que Pau Gasol, que es realmente gigantesco, es un hombre muy alto cuando resulta que siempre lo ha sido. Así las cosas, por mucho que le duela, que le duele, al grupo de enterradores que acecha desde hace más de un lustro al primer capitán del Real Madrid, resulta como decía de todo punto imposible que Raúl vuelva porque siempre ha estado aquí. A Raúl, el futbolista español más importante de la historia, se le viene faltando al respeto de muchas formas distintas, no siendo precisamente la más dolorosa aquella que, curiosamente con objeto de cantar sus excelencias, apunta a que anoche regresó de algún lugar indeterminado porque le marcó dos goles al Sporting de Gijón. Si Raúl depende ahora de un gol o de dos, apaga y vámonos.

No entraré al trapo que tan amablemente me tendió ayer algún lector y no esgrimiré ni un sólo argumento de por qué Raúl tiene que ir ahora mismo, en este momento, ya, hoy, a la selección; simplemente hay mil. Si a los enterradores no les sirvieron los dieciocho goles que marcó la pasada temporada el genuino "7" de España, (todo sea dicho con el respeto que se merece y que se ha ganado sobre el terreno de juego el bueno de David Villa) no entiendo a santo de qué tengamos ahora que volver a echar las cuentas. Me apuesto pajaritos contra corderos a que Raúl vuelve a marcar otros dieciocho goles esta temporada. ¿Y? ¿De qué servirán? El tema está ya muy debatido. Schuster decía el otro día que a Robben, que lleva dos años en el Madrid, le sienta mal que le dejen en el banquillo. ¿No habría de sentarle mal al jugador de campo que más veces ha vestido la camiseta de España que le dejaran sin Eurocopa? ¿No le sentó mal a Luis que trajeran a Del Bosque después de ganar el campeonato?

Antes decía que a Raúl se le falta constantemente al respeto de muchas y muy variadas formas. Una, por ejemplo, poco original y nada elegante, a la altura de aquellos que la emplean con la alegría que embarga al tonto del pueblo, consiste en recalcar eso de que el "7" de España es Villa. Otra, acaso más taimada, supone colocar a Gonzalo Higuaín en la difícil tesitura de tener que decir que él no ha venido aquí a jubilar a Raúl. ¡Higuaín! ¡A Raúl!... Quienes saben de fútbol no dudan. Manolo Preciado, por quien siento admiración personal, señaló el otro día que Raúl lleva muchos años dignificando la profesión. Mala noticia sin duda para el equipo de enterradores: no ha vuelto porque nunca se fue, aunque ahora al parecer, puede que para no molestar, tampoco se señale el dorsal cuando marca un gol y sólo se bese el anillo de casado. Algún defecto encontrarán también sus detractores en el hecho de que ame a su mujer.

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