El penúltimo raulista vivo

Los alemanes los prefieren serios

Existe algo personal y deportivo en Drenthe que no convence a su entrenador; por el contrario, existe algo personal y deportivo en Baptista que sí le gusta mucho a Schuster. Para acertar con el alemán, los jugadores del Madrid no tienen más que evitar comportarse como el holandés y preguntarle al brasileño qué es lo que hizo para conseguir darle la vuelta a una tortilla que tenía muy mala pinta, la verdad sea dicha. Schuster, que fue cocinero rebelde antes que fraile respondón, los prefiere serios, siendo Robinho su único desliz conocido hasta el momento. Con Rijkaard, sin embargo, los jugadores no saben exactamente a qué carta atenerse y el debate continúa abierto y sangrando por la herida: ¿por qué jugó Ronaldinho? ¿Y por qué no entró mucho antes Bojan? A lo mejor el Schuster que entrena prefiere a futbolistas que no se parezcan ni por el forro al Schuster que jugaba, un demonio rubio a quien todos doraban la píldora porque era un superclase. Es posible que Drenthe sea un diablo con rastas, pero que no atesore en sus botas ni la mitad de la clase que sí tenía sin embargo Schuster, y por eso el chico esté chupando siempre banquillo.

¿Por qué jugó Ronaldinho? La pregunta, realizada por supuesto después de la derrota azulgrana, suena a ventajista. Jamás habría osado preguntarse nadie por qué jugó Ronaldinho si éste hubiera sido autor de un par de goles y le hubiera regalado otro a Eto'o; pero Ronaldinho, que salió de titular, estuvo regular tirando a mal, lo mismo que el resto de su equipo. Nadie abucheó a Xavi, desaparecido en combate, o a Deco y Abidal, que tampoco estuvieron, y las iras del público fueron teledirigidas hacia Ronaldinho. Si yo fuera un mal pensado, que no lo soy, deduciría que, colocando al brasileño en el once titular, Rijkaard sólo podía ganar: si funcionaba porque funcionaba y si no funcionaba porque todo el mundo señalaría inmediatamente al jugador como único responsable de la derrota de todo un equipo. Bojan chutó una sóla vez a puerta y parece como si él solito hubiera ganado su tercera Copa de Europa; uno de los que sí ganaron la segunda tuvo que salir anoche por la puerta de atrás del aeropuerto del Prat.

Schuster los prefiere serios y Rijkaard no sabe, no contesta. A todo esto, ¿cómo los preferirá Rijkaard? ¿Qué es lo que pretende ese entrenador de sus jugadores? Ayer oí que Ronaldinho era el mejor futbolista del mundo pero el peor deportista de España. Si eso es así, ¿no será responsabilidad de su entrenador hacerle entrar en razón? El Barça sin Messi es medio Barça, y sin Messi y sin Ronaldinho simplemente se esfuma. La pregunta es otra: ¿dónde sería capaz de llegar este mismo equipo con Messi y Ronaldinho bien? Si Rijkaard no es capaz de enseñarle el camino a seguir a Ronaldinho, como sí supo hacerlo Schuster con Baptista y Drenthe, a lo mejor quien sobra es él. ¿Por qué sigue dirigiendo al Barcelona un hombre que es incapaz de poner orden y que no logra recuperar a un jugador como Ronaldinho? ¿O es que él no es culpable de nada?

A continuación