El penúltimo raulista vivo

Lo que va del gesto con el Canillas al spot del Sabadell

El debate, por mucho que se empeñen, no es futbolístico, (a este Barcelona sólo se le resiste el Real Madrid) ni estético, (cada cual juega como puede o más conviene a sus intereses) sino estrictamente moral. O inmoral, no sé si me entienden. Yo, cuando juegan bien, cada uno con su estilo, (que también cambia, dependiendo de los jugadores y de las rachas) disfruto mucho viendo al Barcelona y al Real Madrid. Claro que, cuando juegan bien, cada uno con su estilo, disfruto mucho viendo al Valencia, al Atlético de Madrid, al Villarreal... El meollo de la cuestión no es, como les decía, ese; ojalá. El asunto es que, goles al margen, más allá de los porcentajes de posesión de balón o los contragolpes a la velocidad de Bolt, pretenda instaurarse un régimen según el cual unos siempre tienen razón y otros no la tienen, unos son buenos y otros malos. Por ahí no paso.

Dice mi admirado Pedro Pablo San Martín en el As que Mourinho transmite de un tiempo a esta parte una imagen mejor, que pone su cara más dulce, para a continuación preguntarse si será una actitud sincera o un cálculo interesado. Continúa diciendo que está muy bien que el portugués aporte dinero al Canillas, en concreto 8.000 euros, pero añade que es normal puesto que su hijo juega allí, que lo haría cualquiera en su lugar y que esa cantidad de dinero constituye para Mourinho una auténtica limosna. Y vuelve con lo del dedo en el ojo e insiste en que lo que se espera de él es que dé honor y gloria al escudo del Real Madrid. Olvida P.P. que serán los dueños del club quienes decidirán qué y cómo tiene que darle su entrenador esas y otras cosas al club.

La inmoralidad a la que me refería más arriba, y que no pienso pasar por alto mientras me quede un hálito de vida periodística, es que mientras para un sector de la prensa deportiva, ya ven que también de Madrid, resulta sospechoso que Mourinho done 8.000 euros a los niños del Canillas, no es significativo que Pep Guardiola, que nunca concede entrevistas personalizadas, se chotee de los medios de comunicación y conceda, Banco de Sabadell mediante, una entrevista al director de cine Fernando Trueba. Constituye un escándalo mundial que Mourinho envíe por delante a Karanka y se pasa por alto el que Guardiola conceda entrevistas cobrando. Y que conste en acta que Pep no tiene culpa alguna de que le paseen bajo palio y le laven los pies con agua de rosas, la tienen quienes cargan con uno la mano y con otro la relajan. Inmoral.

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