El penúltimo raulista vivo

Lo que se requiere de un símbolo como Iker

No es noticia que un perro muerda a un niño, sí lo es que un niño le pegue un bocado a un Boyero, pongamos por caso. Por supuesto que si Iker Casillas, que lo ha ganado todo con el Real Madrid y con España, llegara a estar algún día en el mercado recibiría inmediatamente un montón de ofertas de otros clubes. Es lo que pasa con los buenos, que se los rifan. Exactamente lo mismo le pasaría a Mourinho, que si algún día dejara el Real Madrid tendría peleándose por él a media Premier y a tres cuartos de calcio. Y al resto de jugadores. Si, por poner otro ejemplo, Marcelo decidiera dejar el Madrid no creo que tuviera demasiados problemas para recalar en otro sitio. La diferencia entre Casillas y el resto es que él es un emblema del madridismo, un símbolo. Aunque, antes que él, otros símbolos, y no sólo del Madrid, también abandonaran el club de sus amores. Ahí está sin ir más lejos Víctor Valdés.

Hoy aparece en la prensa que, llegado el hipotético caso, Casillas tendría muchas ofertas para irse del Real Madrid y, supongo, también fuera de la Liga española. Normal. Y Periodista Digital publica una información en la que se relata con pelos y señales cómo el primer capitán madridista habría dicho al resto de comensales que "si esto sigue así, tendré que cambiar de aires". La frase va entrecomillada y, por lo tanto, fue textual. Lo que escapa a mi conocimiento es qué habría querido decir Casillas con el "si esto sigue así": ¿Si sigue cobrando tanto dinero o tan poco? ¿Si el Real Madrid continúa vistiendo de blanco? ¿Si los socios votan de nuevo a Florentino Pérez? ¿Si sigue Mourinho en el banquillo? ¿O si sigue sin jugar como titular?... Si el "si esto sigue así" de Iker fue una reflexión en voz alta que se produjo al comprobar que su suplencia no iba a ser flor de un día, Casillas estaría faltando gravemente al respeto a Diego López, que por lo demás lo está haciendo fenomenal.

Iker es un símbolo del madridismo. Se ha hecho como jugador en el Real Madrid, lleva toda su vida deportiva en ese club y lo ha ganado todo. Y, en mi opinión, es el mejor portero del mundo. Lo que yo creo que requiere la situación actual por parte de Casillas, y en el momento crucial de la temporada, es la generosidad y el amor desinteresado hacia unos colores que se le suponen a un futbolista que, a diferencia de otros, sí es un emblema. Igual Mourinho se equivocó sentándole y ahora no poniéndole. O igual no. En el fútbol todo es debatible. Pero lo que yo debo decir en el momento procesal actual acerca del caso que nos ocupa es que Iker Casillas Fernández, a quien el Real Madrid se lo ha dado absolutamente todo y además multiplicado por mil, no está haciendo precisamente gala de esa generosidad que yo creo que debería escenificar en público cuanto antes... no en beneficio propio sino del club al que tanto dice querer.

Decía Ludwig van Beethoven que el único símbolo de superioridad que conocía era la bondad. Beethoven, que es uno de los genios universales de la humanidad, tenía razón. Tengo para mí que la situación de ruptura a la que se ha llegado está enquistada y, a diferencia de la mayoría de colegas de la prensa, interpreto que Mourinho no es el único culpable. Antoni Daimiel, que me parece que está muy por encima del nivel medio del periodismo deportivo español actual, dijo el otro día en Futboleros que a Iker le estaba faltando generosidad, y yo estoy con Daimiel. Sé que decir estas cosas resulta impopular, pero estoy convencido de que es absolutamente imprescindible. Por su condición de triunfador a Casillas le sobran los pelotas y la gente que arrastra la lengua por el suelo a su paso. Pero el amor a unos colores se demuestra andando y no pontificando y, llegado el caso, desmintiendo aquellas informaciones que puedan resultar nocivas para tu club de toda la vida. Desmintiendo, claro, salvo que las informaciones sean ciertas y no haya nada que desmentir en cuyo caso la historia sería feísima, francamente desagradable y muy por debajo del nivel mínimo que se requiere de un símbolo.

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