El penúltimo raulista vivo

Lo próximo será que Florentino quiere robarnos la Navidad

Hay que reconocerle al Alfredo malo su inacabable capacidad para hacer el mal desde las páginas del diario As. Lo suyo es un arte sin duda. Para cualquier ser humano normal sería absolutamente imposible conectar las ausencias de Cristiano y Benzema, la potente presencia de Bale y la participación del Real Madrid en el Torneo Audi junto a Tottenham, Milan y Bayern con la no celebración del Trofeo Santiago Bernabéu. El golpe final, malvado pero genial, el toque que distingue a una persona del montón del perverso y enredador, consiste en acabar así: "¿Falta de fechas o falta de ganas por parte del florentinato de honrar el recuerdo de Santiago Bernabéu? ¿Usted qué cree?"... Pues ya que me lo preguntas, querido Alfredo, y como lector habitual tuyo que soy, te diré que lo que yo creo es que tu objetividad anda nublada por el rencor hacia una persona y que en esa guerra particular tuya estás incluso dispuesto a enfangar la memoria del mejor presidente de la historia del fútbol con tal de hacerle daño a Florentino Pérez. Eso es lo que yo creo.

Todo el mundo sabe que si el año pasado no se jugó el Trofeo Santiago Bernabéu fue por una evidente falta de fechas. Si, tal y como asegura el Alfredo malo, y no se sabe bien por qué extrañas razones, en el ánimo de Florentino Pérez hubiera estado no rendir homenaje a don Santiago, simplemente hubiera eliminado el Trofeo hace quince años, que fue cuando accedió por primera vez a la presidencia, no esperando tanto para hacerlo. Pero Florentino no sólo no acabó con el Trofeo Santiago Bernabéu sino que, nada más acceder al cargo, recuperó del absoluto olvido en el que se encontraba a la otra figura histórica y emblemática del Real Madrid, don Alfredo di Stéfano, el Alfredo bueno, que pasó a convertirse desde entonces y hasta la fecha de su muerte en el presidente de honor del club. Si Relaño hubiera respetado la historia del As tan escrupulosamente como Florentino Pérez lo hizo con la del Real Madrid, no habría llevado a cabo la purga que acabó de sopetón con la presencia de históricos del periódico y del periodismo deportivo español como Luis Arnáiz.

Hoy el Alfredo malo trata de demostrar que, puesto que no se celebró el Trofeo Bernabéu de 2014, Florentino Pérez pretende acabar con la memoria de Bernabéu. Mañana dirá que, en vista de que el primer Trofeo se disputó en 1979 y don Santiago falleció en 1978, don Luis de Carlos faltó al respeto durante un año a su antecesor en el cargo. Y, como si lo estuviera leyendo, dentro de dos días nos dirá que Florentino Pérez está intentando robarnos a todos la Navidad y faltando al respeto a la memoria de don Raimundo Saporta y de Fernando Martín... ¿Por qué?... Sencillo: después de 40 años disputándose ininterrumpidamente, el Torneo Internacional de Navidad, que luego pasaría a denominarse Trofeo Raimundo Saporta y más tarde se apellidaría Memorial Fernando Martín, dejó de jugarse en 2006. Dejó de jugarse exactamente por lo mismo por lo que en 2014 no se disputó el Trofeo Bernabéu, o sea porque el club blanco y la FIBA no pudieron inventarse más días para el calendario. El madridismo lleva a los señores Saporta y Martín en su corazón, que es el mejor homenaje que se le puede brindar a alguien. Un corazón tan blanco y con tantas hectáreas que alberga sin estrechez a sus dos factótums, Bernabéu y Di Stéfano, que lo observan todo desde un lugar privilegiado. Debería darte vergüenza, Relaño.

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