El penúltimo raulista vivo

Lo importante es participar

Al contrario que Teresa Zabell y Miriam Blasco, dos de las mejores deportistas españolas de la historia, yo no creo que la organización de unos Juegos vaya a servirles para nada a los chinos de a pie. Ayer seguí atentamente el debate que sobre este y otros asuntos olímpicos organizaron en La 2 de Televisión española y se las veía a ambas muy convencidas, como si fueran la Heidi de la vela y la Campanilla del judo, de que después del evento deportivo mejorarían las condiciones de vida de los habitantes de China. Al contrario que estas dos grandes atletas, yo creo que quienes denuncian la violación sistemática de los derechos humanos hacen muy bien en utilizar cualquier circunstancia, incluida por supuesto la organización de unos Juegos Olímpicos, para hacerle ver al mundo entero lo que allí está pasando. A diferencia de Teresa y Miriam, que sostenían anoche que no entendían cómo habían esperado hasta ahora para criticar todos estos aspectos, yo sí lo entiendo. Al contrario que Teresa y Miriam, yo no pienso que esto sea sólo un tema mediático.

Hoy, cuando sólo faltan cinco días para que empiecen los Juegos Olímpicos de Pekín-2008, todo el mundo con dos dedos de frente sabe perfectamente que la elección de China fue un tremendo error. Me remito a lo dicho el otro día por Kevan Gosper, presidente de la comisión de prensa del Comité Olímpico Internacional, cuando, tras ser preguntado a propósito del férreo control en Internet al que están siendo sometidos los periodistas, dijo lo siguiente: "China es un país comunista que tiene censura". Y ese es, tal y como yo lo veo, el gran problema de fondo de toda esta cuestión, la elección de un país comunista en el que no se respetan los derechos humanos como sede de unos Juegos Olímpicos. La ONG Amnistía Internacional denunciaba el otro día que, lejos de disminuir, la violación de dichos derechos estaba aumentando a pasos agigantados a medida que se iba acercando la fecha de la inauguración.

El COI, que ya está suficientemente desprestigiado, prefiere mirar hacia otro lado, y los deportistas, tal y como afirmó otro de los participantes en el debate, van allí simplemente a hacer su trabajo y ya está... "También hubo mucha polémica cuando se eligió Atlanta en lugar de Atenas porque se cumplían cien años de los primeros Juegos Olímpicos modernos, ¿no?"... Pues no. Yo, al contrario que este otro interviniente, no creo que tenga nada que ver la polémica por la concesión de la organización de unos Juegos a una u otra ciudad con, por ejemplo, la detención y posterior expulsión de sus casas de activistas en favor de los derechos universales del hombre. Yo creo que el COI, que es un movimiento muy influyente, pasó por alto todas esas pequeñeces ante la posibilidad de hacer un lucrativo negocio con el "gigante chino". Que siga el espectáculo. Al fin y al cabo, tal y como dijo el Barón de Coubertin, lo importante es participar. ¿O no?
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