El penúltimo raulista vivo

Larga vida a Mourinho

Turienzo Álvarez no reflejó esta vez en el acta los gritos de "¡Mourinho muérete!" proferidos desde la grada del Calderón, jaleados desde la banda por el interfecto y fácilmente audibles, por su contundencia y sonoridad, incluso para un hombre con otitis crónica como es el caso de Sánchez Flores. Hay que ver qué bien se escuchan las cosas desagradables en un campo de fútbol. Es cierto que a punto estuvimos de palmar todos, y no sólo Mourinho, pero de puro aburrimiento con el fútbol rácano y soporífero del equipo rojiblanco, que era el que más tenía que arriesgar si es que verdaderamente quería pasar a semifinales. Al final del partido, por cierto, le preguntaron al portugués por los cánticos y contestó que la afición del Atlético "era fantástica": un chulo, en suma; desean su muerte y él les piropea... ¿Se puede ser más prepotente?... Yo que Arminio y Flórez intervendría de inmediato "bajo la atenta mirada" de la becaria de Carretero.

Y en realidad no acierto a comprender por qué ese sector ultra desea para Mourinho lo que no quiso para otros antecesores suyos en el cargo. Es verdad que Mou le ha ganado al Atleti los tres partidos que ha disputado este año (2-0 y 3-1 en casa y 0-1 fuera) pero en ese sentido no es nada original puesto que el equipo rojiblanco lleva perdiendo con el merengue desde los años 90 del siglo pasado... ¡si hasta el propio Enrique Cerezo lo considera una tradición como la de irse a comer las uvas a la Puerta del Sol el día de fin de año!... Mourinho no ha hecho nada que no hicieran antes que él John Benjamin Toshack, Vicente del Bosque, Carlos Queiroz, José Antonio Camacho Alfaro, Mariano García Remón, Vanderlei Luxemburgo da Silva, Juan Ramón López Caro, Fabio Capello, Bernd Schuster, Juande Ramos y Manuel Pellegrini: unos buenos y otros menos buenos, unos más defensivos y otros más atacantes, unos con más experiencia y otros con menos, unos con mejor carácter y otros con peor pero todos y cada uno de ellos fieles a esa tradición madridista de mojarle la oreja al Atlético de Madrid.

Le deseo una larga vida a José Mourinho y una pronta recuperación de su inflamación de oído a Sánchez Flores, el hombre que estaba demasiado centrado en lo suyo como para ocuparse de "otros aspectos sociales que fomenta la prensa". No hay que tener en cuenta a Quique porque el exceso de amoxicilina puede provocar mareos, diarrea, pérdida del equilibrio y desorientación. En fin, vamos a lo importante: preguntado por si se iba o se quedaba, Mourinho dijo que él seguiría hasta junio y que luego habría que ver si todo el mundo estaba contento. Jorge Valdano quiso sacar ayer la pata de donde la metió el domingo diciendo que su relación con el entrenador era lógica, pero lo lógico es que en tu propia casa te defiendan de los ataques procedentes de fuera y te den lo que necesites para realizar tu trabajo. Florentino Pérez tiene la última palabra... A ver si hay suerte y desciende del Parnaso.

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