El penúltimo raulista vivo

De cabeza al Shambhala de Del Bosque

Sorprendente respuesta del seleccionador Del Bosque a una pregunta de mi compañero José Luis Corrochano en El partido de las doce: "¿Le han molestado las críticas a su lista de veintitrés jugadores para el Mundial?"... La respuesta: "No. Y además ya se sabe que hay quien escribe con la camiseta puesta". Será cierto eso que dice don Vicente, no lo dudo, pero también lo es que llegamos al último partido antes de nuestro debut oficial ante Holanda con Costa y Juanfran entre algodones. Hasta el punto es esto así que en el seno del equipo nacional no se descarta que, dependiendo de cómo responda el lateral del Atleti que todavía evidencia una leve cojera, se convoque deprisa y corriendo a otro defensa, quién sabe si incluso Carvajal, que probablemente ya estará desconectado y de vacaciones en la playa.

Y si sorprendente fue la respuesta de Del Bosque a la pregunta acerca de las críticas a su lista más aún lo fue la que ofreció ante las dudas sobre el estado físico del citado Juanfran. Me recordó mucho a la famosa escena de Una noche en la ópera de los hermanos Marx, la de "la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte". Dice Del Bosque textualmente lo siguiente: "Hemos tenido muchas dudas. El hombre está haciendo un esfuerzo que admiro, toda mi admiración... Pero él está haciendo un esfuerzo grandísimo, está entrenando todos los días, está con alguna molestia porque todos los que hemos tenido lesiones de tobillo sabemos que es difícil que se corrija de un día para otro pero está poniendo un esfuerzo tremendo y la verdad es que está entrenando como los demás, o sea que no hay ninguna cosa que impida contar con él". Y hasta ahí puedo leer.

Pues quién lo diría, la verdad. Quién diría que Juanfran está bien. Porque a mí, oyendo a Del Bosque, me da la sensación de que esté hablando más de un futbolista lesionado que de uno sano; eso fue precisamente lo que algunos, con o sin la camiseta puesta, le criticamos en el momento procesal oportuno al seleccionador: la extraña presencia de un jugador que no parecía estar en condiciones en lugar de otro que sí lo estaba, que había acabado el año como un tiro y que es, por edad, el lógico relevo con el que va a tener que contar ya mismo Del Bosque, a lo mejor el domingo y de urgencia. Cómo será la cosa para que, acerca de la alineación como titular ante El salvador de Costa, Pedro Martín, también en Cope, dijera que era preferible que saliera desde el inicio porque así, si al final se lesionaba, todavía estábamos a tiempo de convocar a otro nueve, y a lo mejor falso, en su lugar.

De forma que el último once titular de España antes del debut en un Mundial va a servir como banco de pruebas sanitario para al menos un par de jugadores. ¿Por qué? ¿Qué necesidad había?... Uno puede tener la mala suerte de Löw con Reus. Entiendo que Deschamps haya apurado con un futbolista como Ribery, insustituible para Francia. Comprendo también que Bento se la juegue con Cristiano, que no es que sea insustituible con Portugal sino su indiscutible líder dentro y fuera del campo. Pero, ¿jugártela con Costa cuando Llorente se ha salido del mapa? ¿Apostarlo todo por Juanfran cuando Carvajal ha sido uno de los héroes de La Décima?... No hay por donde coger esta lista. Parece que a Vicente del Bosque le vayan ahora de repente las sensaciones futbolísticas fuertes y que nos haya obligado a montar con él en el Shambhala de Port Aventura. Por si acaso, ya saben que la bolsita para los vómitos suele estar siempre debajo del asiento.

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