El penúltimo raulista vivo

La mentira de La Masía

El penúltimo (porque nunca puede decirse que vaya a ser el último) canterano del Barcelona en salir del club catalán ha sido Carles Pérez, que jugará en la Roma después de pasar el pertinente reconocimiento médico en el día de ayer. De Pérez se hablan auténticas maravillas y quienes le conocen bien aseguran que es un extremo con mucho futuro pero hete aquí que el club ha fichado a un entrenador, Quique Setién, que no cuenta con él, no le quiere, no le gusta. El antepenúltimo en salir, éste con destino al Betis, ha sido otro Carles, Aleñá. De este Carles, como del otro Carles, se hablan auténticas maravillas también y, como sucede en el caso de Pérez, quienes le conocen bien aseguran que es un centrocampista con mucho futuro pero hete aquí que el club que presume de tirar de la cantera fichó para el centro del campo a otro chaval, Frenkie de Jong, por la nada despreciable cantidad de 75 millones de euros y, antes que colocar al de Mataró, provincia de Barcelona, se prefiere tirar del crío de Arkel, en los Países Bajos.

Porque lo de que La Masía no se toca es, en realidad, otro lema de campaña más, un cliché que, reconozcámoslo así, ha triunfado entre el público, que lo ha comprado sin rechistar, ya que, incluso ante la tozuda certeza de los hechos, hay quien cree de verdad que el Barcelona se nutre de canteranos. Es más, no es que La Masía no se toque sino que, incluso para algunos culés, se toca demasiado, tanto se toca que, en los últimos años, del club han salido, por ejemplo, Alcántara, Grimaldo, Onana, Pleguezuelo, Bellerín, Bartra, Tello, Sanabria, Palencia, Olmo, Gabarrón, Álex Blanco, Sergio Gómez, Eric García... Mauro Icardi, que hoy triunfa en el Paris Saint Germain y que tan bien le vendría hoy al club catalán después de la lesión de Luis Suárez, o incluso sin ella, comenzó a jugar en la Unión Deportiva Vecindario y el Barcelona lo fichó en 2008 con el mejor contrato cadete firmado por un jugador de Canarias y llegó incluso a convertirse en la imagen principal del fútbol base español con Adidas. Ahí está Icardi, marcando goles al lado de la Torre Eiffel.

Riqui Puig, de quien, como en los casos de los Carles, Pérez y Aleñá, se hablan también auténticas maravillas, ha estado dándole sombra al botijo con Valverde y ahora, cuando las patatas de la Liga queman, quiero ver yo cuánto, cómo y dónde lo utiliza exactamente Setién, que está contando más con Arturo Vidal que con él. Y qué decir de Ansu Fati, el nuevo Messi: el representado por el hermano de Lionel está tapiado en su proyección por un tal Griezmann, que creo que no es canterano del Barcelona, y un tal Dembélé. Y cuando regrese Suárez, ya veremos... Porque, con la lesión del delantero chileno a cuestas, el Barcelona ha pensado en Rodrigo, antes de su desafortunada lesión iba a tirarle los tejos a Chimy Ávila, se habla de Timo Werner o de Lautaro como opciones de futuro, incluso se llegó a especular con que los culés podrían estar también, junto al Atleti, en la carrera por Cavani y siempre suena Stuani, que es una garantía pero que ya tiene también sus añitos, pero nunca, jamás sonó el nombre, por ejemplo, del delantero del filial, Abel Ruiz. Nunca se tuvo en cuenta al goleador del Barcelona B, jamás entró su nombre en las quinielas y, como La Masía no se toca salvo cuando se toca, que entonces se toca mucho, se soba más bien, Abel ha pasado hoy mismo reconocimiento médico con el Sporting de Braga, club con el que firmará por 5 temporadas y que podrá hacerse definitivamente con sus servicios por el módico precio de 10 millones de euros.

Setién tenía ahí a Ruiz, que quería dar el salto, pero no pensó en él y, como sucedió con los jugadores anteriormente citados, Abel ha tenido que volar del nido. ¿Es reprochable que un entrenador de fútbol elija a sus jugadores en función de sus gustos personales?... En absoluto. Es más, es lo que debe pasar. ¿Es criticable que un club como el Barcelona, que tiene un nivel de exigencia máximo, seleccione con tantísimo cuidado a los veintidós o veinticuatro jugadores de su plantilla y que la mayoría de canteranos no pueda cumplir el sueño de jugar en el primer equipo?... Para nada, eso es, de hecho, lo que suele ocurrir en todos los grandes equipos. Ahora bien, sí es reprochable y criticable que un club le venda al mundo una mentira como un piano de cola y transmita la idea de que su plantilla está forjada con el hierro de La Masía, cuando no es así de ninguno de los modos. Vidal por encima de Riqui Puig, eso es lo que tenemos a día de hoy. Porque mañana Dios dirá, como, por otro lado, lo dice todo.

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