El penúltimo raulista vivo

La Masía del baloncesto tampoco se toca... porque no existe

Hoy ha empezado en Málaga la Copa del Rey de baloncesto y, aprovechando tan magno evento, me ha dado por pensar en el diferente tratamiento que a su cantera le dan el Barcelona, que es para todos los especialistas en la materia el gran favorito para alzarse con el título, y el Real Madrid, que nunca es favorito para nada y que nunca ha ganado Copas del Rey ni Ligas ni, sobre todo, Copas de Europa. De todos es sabido que el Barcelona presume de proteger a sus canteranos, de mimarlos, de cuidarlos hasta la extenuación y de nutrir con sus chavales al primer equipo de fútbol. Es esa, como queda acreditado casi a diario, una gran mentira institucional, una trola, un bulo, una bola porque, como ya demostramos en su día en El Primer Palo, el Barcelona no sólo no cuida de su cantera ni mucho menos se nutre de ella sino que la malvende por un plato de lentejas, y además frías, y, cuando de cubrir por ejemplo una plaza libre en el primer equipo debido a la baja de otro canterano, éste uruguayo y llamado Luis Suárez, el club catalán negocia por un brasileño nacionalizado español perteneciente al Valencia, vuelve loco a un congoleño que milita en el Beijing Sinobo Guoan de la Superliga de China, le tira los tejos a un brasileño de la Real Sociedad y, cuando no fructifica ninguno de esos, piensa en un canario del Getafe o en un malagueño del Betis. La Masía.

Habrá quien piense: de acuerdo, está bien, La Masía no solo no se toca sino que se destruye, pero eso sucederá únicamente en la sección de fútbol porque en el resto de secciones del club que más secciones tiene sí que pensarán en los chicos, ¿verdad? Y eso es lo que, como decía al principio y aprovechando la excusa de la Copa del Rey, me ha hecho pensar en el diferente tratamiento que Barcelona y Real Madrid le dan a sus respectivas canteras. El tratamiento es, efectivamente, distinto, más que nada porque el Barcelona no trabaja con la cantera mientras que la del Real Madrid no sólo nutre de jugadores al primer equipo blanco sino al resto de equipos de la ACB e, incluso, de la NBA.

Como decía, el Barcelona es el gran favorito según todos los entendidos para alzarse con la Copa del Rey de España. Lo es porque ha hecho un esfuerzo inversor que está al alcance de poquísimos clubes europeos, desde luego no al alcance del diez veces campeón continental por ejemplo, y porque, como predican, efectivamente han subido al primer equipo a canteranos de las divisiones inferiores. Por ejemplo Cory Higgins, nacido en Danville, provincia de Tarragona, y que cuando lo trajo el Barcelona estaba jugando en el CSKA de Moscú, filial del equipo catalán. Por ejemplo, Brandon Davies, nacido en Filadelfia, provincia de Gerona, y que el equipo azulgrana ha subido al primer equipo desde su filial en Kaunas, el Zalgiris. El ejemplo más emblemático de lo bien que trabaja el Barcelona su cantera de baloncesto es Nikola Mirotic, que llegó al Real Madrid con 17 años, que fue criado en el equipo blanco, que se hizo jugador y hombre en el Real Madrid y que luego pegó el salto a la NBA jugando en otros tres filiales del Barcelona, Chicago Bulls, Pellicans y Milwaukee Bucks.

A diferencia del Barcelona, que a la vista está que tiene en palmitas a sus canteranos, el Real Madrid es un absoluto desastre y no saca ni un solo chico. Además del citado Mirotic, un tal Luka Doncic, que esta madrugada ha liderado a Dallas Mavericks en su victoria por 130-111 ante los Sacramento Kings y que va a participar en el próximo All Star; Willy Hernangómez, que juega en Charlotte Hornets, Jonathan Barreiro, Santi Yusta, Dani Díez, Juan Núñez, Matteo Spagnolo, Dino Radoncic y, ahora mismo en el primer equipo, Usman Garuba o Mario Nakic. Juan Núñez, que está en la EBA y que dicen que va a ser la bomba, se reincorporará la próxima temporada. Y, como en la primera plantilla hay un número limitado de fichas, de la cantera del Real Madrid han salido jugadores como Golden Dike, Amar Sylla, Jorge Mejías o Kareem Queeley. O sea, y entiéndaseme la ironía, la cantera culé contra la cartera madridista. Porque, queridos niños y niñas, vuestros papás os dirán que una cosa es predicar pero que otra cosa bien distinta es dar luego el trigo prometido con la prédica. O lo que es lo mismo, y traducido al román paladino, es más fácil dar consejos que practicar lo aconsejado. El Barcelona de baloncesto es el gran favorito para alzarse con la Copa del Rey entre otras cosas porque en su quinteto inicial formará un canterano del Real Madrid que se fue al club azulgrana por 27 millones de euros brutos hasta el año 2022. Un culé más, dijo Nikola el día de su presentación. Y, en cuanto pase un añito, un canterano más, ya lo veréis. ¿Es o no es para mondarse de la risa? Lo es.

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