El penúltimo raulista vivo

La marca Francia

Estamos a la espera del artículo que publique Miquell Cardenall i Carro en El País a propósito de la información aparecida el otro día en el semanario Interviú. Acerca de eso y, ya puestos, también sobre la conclusión de Hacienda de que el Barça cometió delito fiscal en la contratación del pack compuesto por Neymar y por su papá. Pero es que al columnista Cardenall i Carro le gusta tomarse su tiempo y saborear como es debido cada palabra, cada línea, cada párrafo. La incómoda sensación del folio en blanco: ¡tantas cosas que decir y tan poco tiempo!... Ya verán ustedes cómo cuando Cardenall i Carro, que para algo es el actual presidente del Consejo Superior de Deportes del Reino de España, tome carrerilla, coja impulso, adquiera velocidad, no va a haber quien le pare. El artículo está ya en la imprenta, seguro. Calentito, calentito.

Últimamente sé la hora exacta en la que sale al aire mi comentario de los jueves en El partido de las doce por la riada de insultos que se me vienen encima vía Twitter. Lo mismo de siempre, nada nuevo bajo el sol: que si mezclo política con deporte, que si soy un facha... Pareciera como si en este pequeño país del sur de Europa llamado España sólo pudieran dar su opinión Pep Guardiola o aquel ex director general culé que nos llamó chorizos a los españoles "por el simple hecho de serlo". Yo creo que reacción tan iracunda se debe precisamente a que somos muy pocos los que llevamos la contraria a estos caballeretes. O lo que es lo mismo: el silencio de las buenas personas. Que nadie cuente con mi silencio cómplice.

Respeto (e incluso considero coherente con la línea esgrimida últimamente por los directivos del club) la decisión del Barça de sondear la posibilidad de jugar la Liga de Francia. Es un gran país y una buena Liga. Y allí están Disneyland, el Parque Astérix, Futuroscope... La monda. Y únicamente resalto el problemilla logístico que supondría llevarse, piedra a piedra, el Camp Nou hasta París. Porque, por muy pronto que se levante Bartomeu y muy tarde que se acueste Laporta, que tiene toda la pinta de acostarse muy tarde, Cataluña es España y ningún club deportivo con sede en España puede disputar la Liga de otro país. Al contrario de lo que expuso en su artículo Cardenall i Carro, el Barcelona jamás ha defendido la "marca España", nunca. Constato un hecho. Ahí están las declaraciones de Marta Ferrusola, mujer del honorapla, diciendo en 2011 que sería "horroroso que la marca España patrocinara al Barça" y que los españoles ya teníamos los toros y las manolas. Lo dijo la mujer de Puyol, no yo. Y fue Joan Oliver, más conocido por su espionaje a todo Blas, quien nos llamó chorizos a los españoles. Con gente así no me extraña que hasta el presidente Manuel Valls, nacido en Barcelona y reconocido culé, prefiera que el Barça no defienda nunca la "marca Francia". Lo entiendo: es nuestra cruz, no la suya.

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