El penúltimo raulista vivo

La lluvia de Sevilla...

Nunca lo ha pasado bien el Real Madrid en el estadio Sánchez Pizjuán. Por historial en la LFP (Sandro Rosell dixit) el Sevilla es (probablemente junto a Atlético de Madrid, Valencia y Athletic Club de Bilbao) uno de los cuatro clubes que creen firmemente que puede y debe hacerle frente a los dos grandes de España. De hecho, y a excepción de los palizones de los dos útlimos años que fueron de todo menos normales, en el siglo XXI el Madrid ha ganado allí tres veces por la mínima, (dos por 1-2 y una por 0-1) ha empatado dos veces (1-1 y 0-0) y ha perdido cuatro (una vez por 1-0, dos por 2-0 y otra por 4-1). Los dos últimos 2-6 provocaron, entre otras cosas, que José María del Nido saliera diciendo aquello de que la nuestra era una "Liga de mierda". Supongo que desde el sábado a las doce menos cuarto de la noche ya no lo será o lo será menos.

Si por algo no me gustó en absoluto la exhibición pública de la tristeza por parte de Cristiano Ronaldo fue porque desde el primer minuto tuve clarísimo que serviría de profundísimo motivo de satisfacción antimadridista. Del mismo modo, con el Real Madrid a 8 puntos del Barcelona cuando sólo se han disputado cuatro jornadas, al antimadridismo no le preocupa por supuesto analizar seriamente qué le pasa o qué le deja de pasar al equipo de Mourinho sino atacar de nuevo a la institución con la misma serie de aburridos lugares comunes que llevo escuchando desde que empecé a trabajar en esto hace ya un cuarto de siglo; destaca, por su simpleza y bobaliconería, el de los egos, que llevan repitiendo como papagayos desde que Didí colgara las botas.

Hay, por supuesto, nuevas versiones: la de Alfredo Relaño (Prisa) es que ya saben cómo jugarle al Madrid, la de Diego Torres (Prisa de nuevo) es que el Real Madrid remontó la pasada temporada muchos partidos gracias a los árbitros, y la de Carles Torras (el original y temerario creador del término "Central Lechera" y quizás el más inteligente de los tres) es atacar el problema que tiene el Barcelona (que se llama José y se apellida Mourinho) de raíz y quitándose la carerta al enfrentar falsamente a mourinhistas con madridistas (cuando quieras te vienes conmigo al Bernabéu, querido Carles, y preguntas por allí su opinión a los madridistas) y volviendo con la milonga de la clase, el fair play y los caballeros que dan la mano (de todos es conocido que Di Stéfano solía decir que al enemigo no había que darle ni agua).

Doy por hecho que el antimadridismo va a aprovechar este bache del Madrid, de hecho ya lo hizo con el otro "bache" (el de la temporada pasada que acabó con el equipo marcando sólo 121 goles y logrando quitarle la mejor Liga de la historia al mejor Barcelona de todos los tiempos) quitándole méritos al equipo dirigido por Mourinho. Tan seguro estoy de que el antimadridismo jugará su papel como de que el Real Madrid competirá nuevamente por la Liga y por la Champions. Imagino que Prisa mientras tanto, y más aún con las elecciones a la vuelta de la esquina, seguirá tratando de abrir hueco a codazos periodísticos a ese valdanismo que tantísimo daño le ha hecho al club. Pero lo que toca ahora es verlas venir, dejarlas pasar y si te mean encima decir que está lloviendo. La lluvia de Sevilla...

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