El penúltimo raulista vivo

La Liga de Mou

De la importancia que esta Liga número 32, la de Mou, tiene para el Real Madrid hablan, mucho mejor de lo que pueda hacerlo yo o cualquier otro, los números alcanzados hasta la fecha por el subcampeón: 27 partidos ganados, 6 empatados y tan sólo 3 perdidos, 108 goles a favor (batiendo la marca conseguida en su día por el equipo dirigido por John Toshack) y 27 goles en contra. Con esos números, que al Barcelona sólo le valen para quedar segundo en España, el equipo de Guardiola habría conquistado el campeonato en Italia, Inglaterra, Alemania o Francia; y si al tremendo esfuerzo deportivo que su máximo rival le ha exigido al Real Madrid añadimos el hostigamiento, el acoso, el acorralamiento mediático al que han estado sometidos (y van a seguir estándolo) desde el primer entrenador hasta el último de los canteranos pasando, por supuesto, por el presidente, los aficionados o el propio Aitor Karanka, el mérito se multiplica por tres: una Liga conquistada en absoluta soledad, remando en medio de un ciclón que proclamaba desde septiembre a un campeón vestido de azulgrana y arrancada in extremis de las manos del mejor Fútbol Club Barcelona de la historia según cuentan los especialistas.

Otro valor añadido que, a mi modesto entender, tiene la victoria madridista en la Liga ha sido el hecho de que, casi en el último minuto de la película, Pep Guardiola, que llevaba cuatro años contenido (la contención que dan los triunfos) no haya resistido más y se haya quitado la careta en plena rueda de prensa. Su mensaje de anoche, inmediatamente después de un partido en el que su equipo se acababa de ver beneficiado por dos penaltis inexistentes, dos penas máximas clamorosas, es, como no podía ser de otro modo, muy "guardioliano": no hablo de los árbitros... pero hablo; no me refiero al Real Madrid... pero me refiero; felicito al campeón... pero en realidad no le felicito y pongo en tela de juicio la limpieza del triunfo cosechado. A mí nunca me ha engañado Guardiola y sabía perfectamente que en cuanto dejaran de pintar oros para él saldría inmediatamente a flote su auténtica faz, que por cierto tiene poco que ver con la del poeta del amor. Con lo dicho ayer, que ahora tratará de explicar de mil formas distintas, Guardiola va abonándole el terreno a Vilanova. Porque ya ha empezado la próxima Liga.

Quiero decir que yo no justifico el corte de mangas de Cristiano... aunque tampoco entiendo qué hacía en el campo el expulsado Javi Martínez, ya vestido de calle, buscándole al final del partido. Y quiero insistir, le pese a quien le pese, que a mí me pareció un detallazo de Mourinho el que cediera a Karanka, que tan mal lo ha pasado, el protagonismo total del momento más brillante de la temporada. Iba a decirles a los madridistas que disfrutaran de esta tregua de 24 horas, pero no puedo hacerlo porque esta mañana he vuelto a escuchar acerca del club blanco los mismos lugares comunes de siempre, idénticas palabras huecas, frases hechas, tópicos, topicazos y topiquitos buscados a toda prisa en un diccionario de refranes. Mourinho no habló ayer porque al parecer sigue molesto con aquel que le llamó nazi, con ese otro que le comparó con Bin Laden, con uno que dijo que había llegado a un acuerdo con el Inter, con todos los que afirmaron que se iba al City o que regresaba al Chelsea, con otro, émulo de los hermanos Grimm, que lleva todo el año amontonando basura a las puertas del vestuario blanco. ¿Debe reflexionar Mou?... Por supuesto. ¿Debemos reflexionar los periodistas?... Naturalmente. Porque la empresa de Mourinho no es El País, Sport o Com Radio sino el Real Madrid Club de Fútbol.

PD: Esta es la Liga de Mou. Lo es porque estoy convencido de que, con la misma plantilla pero otro entrenador, el campeonato se lo habría llevado el Barcelona. Es más, también estoy seguro de que si Mourinho hubiera dirigido al Barcelona y Guardiola al Real Madrid, la Liga habría sido culé. Mourinho es sin lugar a dudas el factor desequilibrante de la Liga más exigente de la historia; y no me refiero, por supuesto, únicamente a la historia futbolística de España. Enhorabuena.

A continuación