El penúltimo raulista vivo

La letra escarlata de Álvaro Arbeloa

Hacia mediados del mes de junio del año pasado, Toni Grande apareció de improviso en la página web Diario de la Roja hablando de Xavi en unos términos que a mí me parecieron verdaderamente inauditos por inusuales y francos: "Nos dijo que le interesaba más jugar con uno que con otro". La táctica sugerida por el futbolista del Barça señalaba por eliminación directamente a Xabi, futbolista del Real Madrid que se había significado clarísimamente por su defensa de José Mourinho. Ya por aquel entonces era de dominio público que el otro jugador señalado por "el grupo", y por idéntico motivo que Xabi, era Arbeloa. Xavi pinchó en hueso con Xabi, considerado por Del Bosque como una de las piezas fundamentales del equipo, pero siempre creí que sólo era una cuestión de tiempo que se dejara caer a Arbeloa cual fruta madura.

Álvaro se cayó ayer de la "tonta" contra Italia (estos amistosos que no conducen absolutamente a nada se han convertido en una bomba de relojería para los clubes españoles) previa a la definitiva lista del Mundial, y el análisis de la prensa deportiva libre y políticamente incorrecta tuvo por supuesto más que ver con los asuntos extradeportivos por todos conocidos que con la materia futbolística en sí. Claro que Del Bosque podrá llevársele luego al Mundial, aunque lo dudo, pero al conocer la ausencia del fenomenal lateral madridista me vinieron instintivamente a la cabeza las declaraciones de Grande sobre Xavi, el distanciamiento de Álvaro con Casillas y la frase de Del Bosque a raíz del partido de ida de Copa entre Real Madrid y Atlético de Madrid, aquel en el que los primeros dieron al fin tanto como los segundos: "Hubo cosas que no me gustaron".

Arbeloa no lleva marcada en su pecho una A, de adúltera, como la Hester Prynne de La letra escarlata, sino una M, de Mourinho. El chico está definitivamente señalado aunque, por lo que yo sé, el asunto le traiga verdaderamente al pairo. Sí me gustaría que Grande le hubiera dado a él la misma posibilidad que le ofreció al barcelonista Xavi de sugerir con quién jugar y con quién no hacerlo aunque probablemente a Álvaro no se le haya pasado jamás por la cabeza que eso pueda llevarse a cabo con un entrenador top. Yo sólo hilo: hubo cosas que a Del Bosque no le gustaron de las semifinales de Copa (supongo que el resultado final no estará entre ellas) y parece que el seleccionador ha localizado a tiempo el problema antes de que se pudra todo "el grupo". Un gran gestor, sí señor. El mejor.

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