El penúltimo raulista vivo

La hora del entrenador

Estoy de acuerdo con Valdano: llegó la hora del entrenador. A Pellegrini le han hecho un equipo nuevo, esa plantilla que reclamó Schuster para poder dar espectáculo, el equipo que luego heredó Juande Ramos con algunos remiendos ciertamente surrealistas y que a Boluda le parecieron tan baratos. Pues los nuevos fichajes del Real Madrid no han sido en absoluto baratos, más bien al contrario. Sólo en cuatro jugadores, Florentino Pérez ha tenido que gastarse más de 200 millones de euros, una inversión que el madridismo querrá empezar a rentabilizar en Toronto. ¿Cómo?... Ofreciendo una imagen de equipo capaz de ofrecer espectáculo y presentar dura batalla al Fútbol Club Barcelona, campeón de todo. Por eso, y porque el entrenador chileno no tenía bastante con Kaká, Cristiano y Benzema y le trajeron a Granero, Albiol y Arbeloa y, en vista de que seguía sin tenerlo del todo claro, le pusieron la guinda con Xabi Alonso, su medio centro ideal, ha llegado definitivamente la hora de que se luzca o se estrelle, dependiendo de su pericia, el entrenador.

Un aficionado le preguntó al director general del Real Madrid anoche en El Tirachinas por el sitio exacto de Raúl en una plantilla con tantas estrellas por metro cuadrado como la actual. Este del lugar que el capitán ocupará en el equipo es un asunto recurrente desde hace varios años porque Raúl, gracias a Dios, sigue cumpliéndolos y la implacable ley del fútbol que atropelló hace 72 horas a Michel Salgado es capaz de repetir la misma situación con cualquiera. Si se dan cuenta, el capitán tiene la batalla perdida porque si Pellegrini le sienta será porque no estará en condiciones de competir con jugadores más jóvenes que él y si le pone será porque este técnico también se habrá dejado seducir por ese misterioso influjo de poder que todavía rezuma el 7. Sinceramente pienso que, a estas alturas de la película, el futbolista Raúl González Blanco está por encima del bien y del mal, por encima de Florentino, Valdano, Pellegrini y Ronaldo, aunque anoche Jorge anticipara lo que puede pasar en un futuro inmediato: “si sabe utilizar su carácter con inteligencia no habrá problemas”.

Es la hora del entrenador del Madrid. A veinte días del comienzo de una nueva Liga ya deberíamos poder ver, o por lo menos intuir, por dónde irán los tiros a partir del mes de septiembre. Salvo milagro o sorpresón de última hora, Alonso cierra el círculo de incorporaciones a la primera plantilla por esta temporada y de las palabras de Valdano se desprende que en 2010 harán todo lo posible por contentar a Zidane con el fichaje de Ribéry. Es la hora de Pellegrini como lo es también la del resto de entrenadores de Primera División. Hace ahora un año, aproximadamente por estas mismas fechas, a Guardiola también le llegó su hora. Todos estábamos pendientes de si Pep, un hombre con un ascendente tremendo en la ciudad condal, sería capaz de ahormar un equipo o sólo era un reclamo publicitario de un presidente en apuros. 365 días después, el presidente ya no tiene tantos apuros y Guardiola es el entrenador más alabado del mundo. El peso añadido del que tendrá que tirar el chileno es una inversión tan despampanante como se han visto obligados a realizar en el Madrid. El Real, como decía el otro día Lotina con su gracejo habitual, ha ganado la Liga de los presupuestos. Ahora queda la Liga del fútbol.

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