El penúltimo raulista vivo

La flor de Del Bosque y La Bruixa d'Or

Un mes ha pasado desde que España quedara eliminada del Mundial después de perder por 2-0 ante Chile. Y ayer, casi coincidiendo en el tiempo con la publicación del nuevo ranking de la FIFA que relega a la selección nacional a la octava plaza por detrás de Alemania, Argentina, Holanda, Colombia, Bélgica, Uruguay y Brasil, Del Bosque anunció que seguiría en el banquillo hasta agotar su mandato en 2016 o más allá, hacia el infinito. No ha sido el suyo, como intenta explicar en vano Vicente, un silencio consecuencia de la reflexión (la decisión la tenían en realidad tomada desde el día siguiente de jugar contra Australia) sino del miedo, el miedo a hacer el ridículo confirmando su continuidad justo después de haberse producido uno de los mayores desastres de España en un Mundial y cuando otros seleccionadores que llegaron más lejos dijeron en caliente que se iban.

De forma que lo que han pretendido tanto Villar como Del Bosque ha sido eso tan español de dejar pasar el tiempo hasta que la debacle se enfriara o simplemente se olvidara. No lo han logrado, por supuesto, y parece que, publicando su nueva clasificación, hasta la FIFA se ha conjurado para devolvernos a todos la memoria. La explicación de Del Bosque para su continuidad en el cargo ha sido sublime. ¿A qué se refiere con que la federación española es "estable"? ¿Y qué tiene que ver su decisión con la estabilidad o inestabilidad de la federación?... Si la unidad de medida de la estabilidad es el tiempo que un individuo lleva en su puesto, Villar es el presidente más estable de la Unión Europea. Pero la pregunta es otra: ¿Es fiable Villar?... Y la respuesta es que no. Del Bosque dice que sigue porque la federación es estable pero en los últimos 25 años, que es el tiempo que Villar lleva clavado en el sillón, han dimitido varios seleccionadores. Si Del Bosque sigue no es, pues, porque la federación sea estable, que no lo es, sino porque él quiere.

No creo que el causante del desastre pueda ser también el motor del cambio. Sinceramente no lo veo. Por otro lado, el fruto de la reflexión de Del Bosque, que ha sido, según él, precisamente el origen de su estruendoso silencio, no puede ser más lamentable y ridículo: "El Mundial se perdió por dos partidos malos". ¿Treinta días de "reflexión y contactos" para llegar a la minúscula y absurda conclusión de que el 5-1 ante Holanda y el 2-0 ante Chile fueron producto de la fortuna, y de que en Sudáfrica se ganó por una flor que nos creció de repente en el culo? Si, al final de todo, fue la flor de Del Bosque la que nos llevó a conquistar un Mundial y una Eurocopa, convendría constatar que dicha flor se marchitó en Brasil por no regarla. Y si, fieles a la gilireflexión de marras, lo que necesitamos es que alguien con baraka se haga cargo de la selección, desde aquí le reclamo al estable Villar que contrate a la lotera de La Bruixa d'Or, nadie más estable que ella a la hora de repartir suerte.

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