El penúltimo raulista vivo

La costilla de Adán

Pulso al presidente Florentino Pérez, castigo extradeportivo, intento de que le echen cuanto antes a la calle para impedir que el Barcelona siga aumentando su ventaja en la clasificación... Todas estas opiniones, y algunas más rocambolescas o vacías de contenido real, han podido leerse en la tarde de hoy en las redes sociales nada más conocerse la noticia de que Mourinho iba a sentar a Casillas en el banquillo. Son todas, por supuesto, opiniones respetabilísimas, aunque algunas de ellas estén teñidas de inquina, rencor y prejuicios (porque los periodistas también tenemos prejuicios) hacia la figura del entrenador del Real Madrid. Pero la conspiranoia no es periodismo sino otra cosa y sería importante que, por una vez y sin que sirva de precedente, separásemos lo que es la información de lo que es una simple (o compleja) opinión personal.

La información es que Mourinho ha sentado en el banquillo a un futbolista que lleva toda la vida en el club y que lo ha ganado absolutamente todo. En mi opinión la decisión de Mourinho, que si algo está demostrando es que tiene una independencia a prueba de bombas, está basada en el mal momento deportivo por el cual está atravesando el capitán madridista, probablemente un mero reflejo del mal momento deportivo general que está atravesando todo el equipo. Mi opinión es que Casillas es el mejor portero del mundo y el actual símbolo del madridismo, pero que a Mourinho le pagan por tomar sus propias decisiones. Llevo 25 años escuchando de labios de los mismos que están matando a Mourinho por dejar en el banquillo a Casillas que es impresentable que los jugadores tengan más peso que el entrenador. Por primera vez en muchísimo tiempo un entrenador tiene más peso que los jugadores, pero al periodismo deportivo español en general no le cae nada bien Mourinho y desliza comentarios que hablan de cualquier cosa menos de una decisión profesional. Como pasó con el caso de Sergio Ramos.

Empiezo a escribir este artículo con 0-0 en el marcador de La Rosaleda. Lo hago de esta forma para que nadie pueda acusarme de ventajista. Espero, eso sí, que a Adán le salgan muy bien las cosas porque su papeleta no es sencilla. Pero si en el vestuario del Real Madrid hay intocables y nunca y bajo ninguna circunstancia pueden ser por ejemplo suplentes Casillas o Ramos, ¿para qué narices se necesitan los servicios de un entrenador? ¿Y no sería injusto que el técnico de la primera plantilla concediese siempre esa categoría a unos y no a todos?... Yo creo que a Mourinho, que es un personaje único entre mil millones, lo que le preocupa de verdad es la "prevaricación deportiva", irse a la cama después de un partido sin haber sentado a un jugador que él creía que no estaba en condiciones óptimas para ser titular. Por otro lado todo lo que yo escriba o diga y lo que digan o escriban los demás periodistas, y a las pruebas me remito, le da exactamente igual a Mourinho, y además creo que es bueno que sea así. Y ahora la pelota está en el tejado de Iker.

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