El penúltimo raulista vivo

La Copa de Europa es cosa de hombres

Aquí me tienen ustedes, mirando al cielo, con una tortícolis de caballo, esperando a que el vuelo de Alitalia que traslada a la expedición del Milan hasta Barcelona aterrice al fin en el aeropuerto de El Prat. Desde el lunes llevo así, esperando ansioso el gran partido prometido, rememorando a los Gullit, Van Basten, Rijkaard, Baressi y compañía que tanto hicieron sufrir a la Quinta del Buitre, recordando al viejo club de las siete Copas de Europa. A estas alturas llevo ya mil nubes contadas, las he visto con todas las formas posibles pero por mucho que miro al cielo sigo sin noticias del Milan. ¿Habrá huelga de controladores en Italia? ¿Se habrá anulado el partido? ¿Dónde están los chicos de Allegri?... Imagino que será más fácil remontar si el rival no se presenta.

Ayer me preguntaban si yo creía que los madridistas querían al Barça en los cuartos de final de la Champions. Claro que quieren. Cuanto antes. Mejor ayer que mañana. Está históricamente comprobado que la Copa de Europa es cosa de hombres y no de niños que esperan a que acabe el partido para pedirle a Messi su camiseta dedicada. Así no se va a ningún sitio. Por eso los madridistas quieren ya al equipo azulgrana. Por eso y porque yo creo que la Décima será menos Décima si no se pone nuevamente en su sitio al mejor Barcelona de la historia. El madridismo quiere ya al Barcelona porque el Real de Mourinho es el único equipo que ha demostrado tenerle tomada la medida. Y a las pruebas me remito: 1-3 en Copa y 2-1 en Liga, y con un once inicial plagado de suplentes.

¿Remontada?... Yo creo que en Barcelona no tienen nada claro lo que es una remontada, y mucho menos una remontada histórica. Remontadas históricas eran las del Real Madrid. Aquellos sí que fueron partidos míticos. El Barcelona ya había ganado al Milan desde el hotel de concentración, no me extraña que Galliani esté pensando en pasarle factura a Allegri. Me dio mucha lástima ver al entrenador de uno de los grandes clubes de fútbol europeos dilapidando la herencia que le dejó Arrigo Sacchi, satisfecho por la eliminación, casi aliviado. ¿Le pediría Massimiliano la camiseta firmada a Jordi Roura?... Por cierto: ¿Que Allegri dijera a la finalización del encuentro que habían caído ante el mejor equipo del mundo significa que esté haciendo un guiño para acabar la próxima temporada en el Barça?... Yo, mientras tanto, sigo mirando hacia el cielo, contando nubes, esperando a que el vuelo de Alitalia que traslada a la expedición del Milan llegue al fin a Barcelona.

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