El penúltimo raulista vivo

La azarosa vida de un enviado especial a "Lichichí"

No vayan ustedes a pensarse que la vida del periodista deportivo es siempre ese oasis de agua clara y cristalina que parece desde fuera, un día en el Mundial de Alemania, otro en la pista central de Roland Garros, el próximo en el Gran Premio de Montecarlo y al siguiente en el Royal Ascot, transmitiendo en directo el Grand National, la carrera de caballos más famosa del planeta, al lado de una hermosa mujer de ojos verdes, generoso escote y larga y abundante melena rubia. También están esos otros días en los que a un jornalero de la información le toca sufrir lo indecible, más aún si el periodista en cuestión es enviado especial, por ejemplo, a Liechtenstein. ¿Porque qué narices cuenta uno del "Lichichí"-España del miércoles que viene?

Todos sabemos que España va a machacar y sólo falta por conocer la diferencia de goles que habrá entre ambos contendientes. Todos, empezando por el propio Xavi que el sábado provocó, sin el conocimiento o el consentimiento del seleccionador, que le sacaran una cartulina amarilla ante Letonia, somos conscientes de que lo del miércoles es una pachanguita, un correcalles, un día de fiesta, una excursión a Boca del Asno con los padres Salesianos. Y todos tenemos la impresión de que, además de lo anteriormente expuesto, el viajecito de marras, justo cuando la Liga está en un pañuelo por arriba, por abajo y hasta por en medio, constituye una auténtica pérdida de tiempo, un verdadero dislate, un botón de muestra más de cómo no han de planificarse las cosas en un fútbol tan profesionalizado como el actual.

De forma que, sin nada que contar y con Luis Aragonés en permanente alerta por si vuelven a preguntarle de nuevo por el nombre del portero de "Lichichí", ya veo a mis compañeros tirando del Hola con objeto de reunir la máxima información posible acerca del Príncipe Hans-Adam II, la Princesa Marie y los principitos Alois, Maximilian, Constantin y Tatiana. Demasiada sangre azul, como puede apreciarse, para tan poco partido. Con media cabeza en lo que pueda decidir la UEFA sobre el Dinamarca-Suecia y la otra media en la Liga, las primas, los árbitros, las medias vueltas de Xavi, la senyera de Puyol y lo dicho por Javier Tebas hace cinco días, lo mejor para todos será entrar y salir a toda prisa del Principado de "Lichichí", no vaya a ser que alguien caiga lesionado y tengamos fiesta.

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