El penúltimo raulista vivo

La autogestión y la falsa foto de Chávez

La indignidad de la tropa está llegando a tales extremos que, por ejemplo en El País, el mismo diario que publicó en portada la foto falsa de Hugo Chávez, el conocido antimourinhista Diego Torres, amparado por una línea editorial abiertamente hostil hacia todo aquello que huela aunque sea remotamente a Real Madrid, Florentino Pérez o José Mourinho, desliza la idea de que la táctica del Real Madrid en el Camp Nou, la del 1-3 que tan brillantemente clasificara el otro día al equipo blanco para la final de la Copa, la negociaron "a pachas" entre José Mourinho y Sergio Ramos; así las cosas, y mientras el portugués imponía el contragolpe, el andaluz se graduó "al adelantar la línea de presión como querían sus compañeros". De nuevo la famosa autogestión. Otro golpe al hígado de Mou.

La diferencia entre la foto de Chávez que le colaron a la dirección de El País y las "informaciones" de Torres es para el caso que nos ocupa sólo una: todos y cada uno de nosotros pudimos comprobar fehacientemente que la primera era una metedura de pata y que la imagen del falso Gorila Rojo correspondía en realidad a un vídeo de YouTube de 2008 en el que un ciudadano anónimo trataba de entubarse; una vez comprobado el error y pillados in fraganti con el carrito del helado al diario no le quedó otra que pedir perdón a sus feligreses. Pero, ¿cómo desmentir los publirreportajes de Torres? ¿Cómo comprobar que lo que dice es cierto?... Él tiene bastante con ampararse en el secreto profesional. Así las cosas la única forma que Mourinho tiene de descabalgarle es denunciándole y eso nunca lo va a hacer, salvo que acabe adornando su cuento llamándole además nazi, el entrenador portugués.

Yo acudo tres noches por semana a un programa de televisión, Futboleros, en el que se discute acaloradamente. Lo hago además acompañado por una fotografía de José Mourinho. El otro día me crucé con un caballero que me preguntó lo siguiente: "Usted la foto de Mourinho la lleva porque jode, ¿a que sí?", y yo no pude por menos que reconocerle que sí, que yo llevaba la foto de Mourinho porque jodía. A mí el programa me divierte más cuanto mayor es el enfado que suscita entre los acartonados miembros de ese peculiar tribunal periodístico autoproclamado como objetivo. Yo no lo soy, no soy objetivo, pero tampoco he cenado jamás con José Mourinho y mucho menos se me ha ocurrido reunirme con Florentino Pérez para recomendar su fichaje. No soy objetivo pero sí trato (no sé si lo logro) de ser honrado conmigo y con mis lectores, oyentes y telespectadores. Por lo que yo sé muchos de esos popes que van alardeando por ahí de no acudir a Futboleros no han sido nunca invitados al programa. Del mismo modo yo también podría decir alto y claro que jamás me acostaré con Christina Hendricks.

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