El penúltimo raulista vivo

Kamen, ciudad sin ley

No le he podido preguntar por ello, pero me imagino que el maltrato tributado por los futbolistas internacionales a los aficionados españoles que tienen la santa paciencia de trasladarse a diario hasta la concentración de Kamen para verles de cerca, hacerse con ellos una rápida fotografía, arrancarles un garabato (porque lo del autógrafo es una auténtica entelequia) en un papel o en una camiseta, supondrá para Angel María Villar una simple anécdota. Aunque convendría aclarar a continuación que, para el presidente de la federación española de fútbol, todo resulta anecdótico desde que Álvar Núñez Cabeza de Vaca fuera nombrado Adelantado Gobernador del Virreinato del Río de la Plata allá por el año 1537. Y además, aunque le preguntáramos por ello, Villar emplearía en su respuesta el famoso sistema Olendorff, aquel según el cual alguien pregunta por el tiempo que hace en Cuenca y le responden que el Barcelona acaba de ganar la Champions League.

José Miguélez me cuenta que aquello es un auténtico escándalo. Si por algo eligieron Kamen como lugar de concentración era precisamente porque el hotel estaba cerquita del campo de entrenamiento. El primer día los jugadores fueron andando, pero el segundo les "vallaron" (lo que, en el argot, damos en llamar "zona mixta") y, a partir del tercero, empezaron a huir a toda pastilla en las monovolúmenes federativas. En un vehículo en el que sólo caben siete personas, llegaron a acoplarse hasta once jugadores con objeto de evitar el contacto con los aficionados. Y estos, como no podía ser de otra forma, montaron en justa cólera.

En "El Tirachinas" de esta noche trataré de tirarle de la lengua al portavoz federativo. Esta mañana han optado por quitarles los coches para impedir la fuga, pero por la tarde los jugadores han vuelto a las andadas. ¿Cuesta tanto pararse sólo quince minutitos para posar en un par de fotos? ¿Es tan difícil hacer bien las cosas? ¿Los jugadores son incapaces de darse cuenta de que están vendiendo la imagen de España en Alemania?... Y si ellos no son capaces de tener un mínimo de sensibilidad, ¿no deben ser la federación o el propio Luis Aragonés quienes les hagan ver a estos chicos que el fútbol no tiene ningún sentido, absolutamente ninguno, sin la gente que inunda las gradas?

¿Terminaremos fichando unos "agentes de movilidad" que impidan la evasión de los internacionales?... El fútbol funciona por ahora. Los futbolistas, sin embargo, no. Kamen se ha convertido en una ciudad sin ley.
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