El penúltimo raulista vivo

Johnny cogió su fusil

Hay que ver las ganas locas que le tienen al pobre Coentrao. Y todo porque le trajo Mourinho. Y todo porque le representa Mendes. ¿Falló el portugués en la jugada del gol?... Tanto o tan poco, en cualquier caso, como lo hicieron Arbeloa, Pepe y Casillas. Por lo demás, no me pareció que Fabio hiciera ayer un partido desastroso, un encuentro de esos de enmarcar y que vaya a pasar a la intrahistoria negra del madridismo. Además... si Coentrao es tan malo, ¿no resulta paradójico exigirle a él lo mismo o más que a los que son muy buenos?... Ya digo que hay mucho Johnny deseando coger su fusil y un sector del madridismo añorando aquellos tiempos en que, inmediatamente después de una derrota (y me parece que ésta debe ser la tercera o cuarta de toda la temporada) se hacía limpia en el vestuario. Yo también tengo derecho a pensar que Coentrao marcará el gol decisivo que le dará la décima al Madrid.

El drama es el siguiente: el Real Madrid pierde por 2-1 en el infierno del Allianz Arena ante un equipo, el Bayern de Munich, que absolutamente todo el mundo coincide desde el principio a la hora de señalar con el dedo como uno de los grandes favoritos para ganar la competición. Claro que no resulta agradable para nadie encajar un gol en el minuto 89, por supuesto que habría sido mejor un empate y muchísimo mejor una victoria, pero las cosas no suelen funcionar así a estas alturas de la Champions. El Real Madrid perdió ayer, como decía, por 2-1, habiéndose materializado el primer gol tras un clarísimo fuera de juego y mano previa; el resultado, como señaló anoche Mourinho, coloca al toro justamente donde pretendía el torero y no hará necesaria una noche excesivamenta mágica ni una remontada histórica para acceder a la gran final.

No me sorprendió en absoluto Webb, malo como la carne del pescuezo, sibilino, muy iturraldiano, si se me permite la expresión, a la hora de tomar decisiones, demasiado farandulero y, como dije, fallón en una de las jugadas clave del partido, la del primer gol. De las diez faltas que sancionó por entrada sobre Ribéry, otro futbolista metido a actor, al menos nueve de ellas existieron únicamente en la imaginación del colegiado inglés y aún así siguió pitándolas, una y otra vez, y otra más. El Bayern es claramente inferior al Real Madrid y yo creo que el equipo de Mourinho le pasará oportunamente por la piedra dentro de una semana, pero ese primer gol... En fin, no quiero pensar mal. O sí. Habrá tiempo más adelante para que Johnny coja su fusil; ahora hay que centrar las energías, que ya van siendo pocas, en el Barcelona después del dramón de ayer: derrota injusta por la mínima en la cocina del infierno germana. Florentino dimisión.

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